Mientras escribo estas líneas, contemplo al otro lado de la ventanilla cómo voy dejand
o atrás Andalucía y vuelvo a mi otra vida. Al mismo tiempo, a medida que el tren me acerca poco a poco a Madrid, siento como mi alter ego va reclamando su puesto cada vez con más fuerza.
En Huelva se ha quedado el hijo que vuelve a casa por vacaciones y el amigo de siempre que vuelve a la ciudad de vez en cuando. Me encanta pasar unos días en Huelva, pero ya empezaba a sentir la necesidad de regresar a la locura que me espera en Madrid.
Necesito volver a tener mi espacio. Sacudirme esa sensación de recogimiento que me embarga cuando estoy en casa de mi madre.

Todavía me quedan un par de días de vacaciones.
Me muero por pasear por las calles de Madrid, sentarme en un café del centro mientras leo un libro.
Salir de juerga.
Y un polvo tampoco estaría de más...
Que ya va tocando, joder!

7 susurros:
¡Jo! pues yo me habría quedado en Huelva todo lo que pudiera y más. Y lo tuyo tiene que ser un Poltergeist o algo así, es imposible que no te pases el día quitándote el "polvo" de encima.
Buen viaje de regreso.
Recuerdas lo que te dije antes de que te fueses de vacaciones, no?
Pues ahora ya te has relajao y has descansao...
Ains, yo estoy un poco igual. Llevo desde el domingo en Pontevedra y quiero Madrid ya!
Si hiciera buen tiempo, podría ir a la playa, pero es que ni eso.
Disfruta del finde! (yo el lunes no curro jeje)
¿Y te vuelves unos días antes de acabar Semana Santa pudiendo estar más tiempo con tus padres?? No sé porque me huele que no había tarifa de descuento en el viaje de tren del domingo, y por ahorrar unos euritos, te vuelves antes....¡¡pero que mal hijo eres!!!! ;-)... ¡¡no eres el único ;-)
Que me alegra tenerle de vuelta...
los polvos en madrid son mas guachis!
Qué envidia de doble vida!
Besicos.
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