Debido a la bajada de temperaturas de este fin de semana y a que nunca hago caso a los consejos de Susana Griso, mi frágil cuerpo sureño se ha encontrado postrado en la cama durante dos días, víctima de un gripazo de campeonato.Cuando tengo las defensas bajas experimento, imagino que como todo el mundo, un bajón anímico. Esta vez, el bajón es directamente proporcional a la fiebre que he tenido estos días. Y el caso es que debería estar contento.
Porque, para empezar, tuve un muy buen fin de semana.
Comenzó, como otros tantos, el jueves. Ik, MK y yo fuimos al concierto de Love of Lesbian. Contábamos con que nos gustaría, pero poco podíamos imaginar que íbamos a salir extasiados. Pese al horrendo sonido del que hace gala la Joy, fue palapable el magnífico directo de estos chicos. Es impresionante cómo transmitían al público la vibrante fuerza de sus canciones. Todo aficionado al grupo sabe que LOL tiene dos clases de canciones: las que están escritas con una sensibilidad muy especial... y las que tienen una vena más bien cómica.
Pues bien, en el bis, cantaron algunas de sus canciones más coñeras vestidos de... de... ¿astronautas? ¿alienígenas? No sabría deciros...
Pero el momento verdaderamente impagable de la noche fue cuando pusieron música en el escenario y... bajaron a bailar con nosotros!! Nos pidieron que bailásemos y saltásemos y la Joy se vino abajo. Todos estábamos desatados como en una rave. Los del grupo se vinieron a bailar justo donde estábamos Ik, MK y yo... y tenemos varios pisotones que lo atestiguan.
Fue absolutamente embriagador.
El viernes estuve con Tony, JL, Soliloco, Sssh y su novio en el Suono, tomando la primera ... la primera ronda de copas, digo. Luego acabé en el Angel con Soliloco y los chicos del Polyester, un sitio que no me mola nada y donde casi nunca ligo, pero donde me lo paso bien con ellos...
Hablo del Angel, no del Polyester, claro...
El sábado había fiesta en casa de Ik. Conociendo los antecedentes de sus fiestas, uno sabe que no puede perdérselas, pero que hay que ir con cuidado porque son un arma de doble filo. En esta ocasión, no hubo que lamentar ningún corazón roto ni nada parecido, pero con el rollo del cambio de hora y tal, se nos hizo tardísimo y yo decidé retirarme a mis aposentos.
No me fui solo. Poco podía sospechar que ya estaba incubando la gripe en mi interior y que horas más tarde me hallaría en la más absoluta inmovilidad en la cama...
















Madonna. Me gusta su música y opino que tiene carisma... como estrella del pop, no como persona. También reconozco sus fallos y no devoro ni consumo cada disco, producto o noticia relacionada con ella.
