Esta noche, cuando llegué a Proudville, me recibió con los brazos abiertos el mismo silencio que siempre hay en esta casa. Dependiendo de mi estado de ánimo, a veces lo llamo tranquilidad, quietud o sensación de libertad.
Otros días, en cambio, lo llamo soledad.
Por mucho que me moleste en enarbolar la bandera de Amor KK, en el fondo sé que no es más que otra barrera que levanto por miedo a volver a sufrir. Una barrera que, sinceramente, tiene la consistencia de un castillo de naipes y que se derrumba como tal ante el Guapo o el Ice de turno.
Levantar barreras es como instalar un sistema de seguridad en tu hogar: al final, por muy sofisticado que sea, si se lo proponen, te van a entrar a robar igual. Eso sí, te proporciona una falsa sensación de seguridad.
Llevo dos años y pico saliendo sin parar, disfrutando a tope de los amigos, de la noche, del sexo... sin tener que dar explicaciones a nadie. Y es embriagador dejarse llevar por la locura y disfrutar del día a día sin preocuparse del mañana.
Algunos días, sin embargo, me doy cuenta de que si tengo un ritmo de vida algo frenético es por miedo a parar. Porque, cuando pare, voy a empezar a echar de menos cosas, a empezar a sentir carencias en mi vida.
Ay, ni siquiera sé a dónde quiero llegar con todo esto...
29 abril 2009
27 abril 2009
Callejón sin Salida
No hay nada más terrible que tener la certeza de que estás a punto de m
orir.
Doblé una esquina con la vana esperanza de despistarles, pero, de repente, percibí que el ruido de sus pasos ya no sólo procedía de detrás de mí, sino de las callejuelas inmediatamente paralelas a la que yo me encontraba.
orir.Mientras sentía que las fuerzas me abandonaban y que la adrenalina era lo único que me permitía continuar mi desesperada huida, me permití reirme de mí mismo al recordar que, minutos antes, había pensado que la oscuridad de la noche facilitaría el hecho de ponerme a salvo.
Ignoraba que, muy al contrario, estaba facilitando la labor a mis perseguidores.
Sus pasos y el sonido gutural de sus risas iban ganando terreno, acortando tanto la distancia que nos separaba, como la mínima esperanza que yo conservaba de evitar que el paquete que llevaba en la mano cayera en su poder. Me preocupaba morir, por supuesto, pero había en juego algo mucho más importante que mi vida y yo no podía permitir que mi preciosa carga cayera en su poder. Sería el fin de todo para todos.
Me encontraba desorientado. Las estrechas callejuelas y los sombríos edificios de piedra parecían reirse cruelmente de mi inminente final. Mis enemigos estaban cada vez más cerca. Sólo Ellos y mi jadeante respiración rompían el silencio de aquella tranquila noche.
Doblé una esquina con la vana esperanza de despistarles, pero, de repente, percibí que el ruido de sus pasos ya no sólo procedía de detrás de mí, sino de las callejuelas inmediatamente paralelas a la que yo me encontraba.Me estaban rodeando.
Llegados a ese punto, decidí tirar el paquete a una papelera sin dejar nunca de correr hacia adelante, con la esperanza de que se concentrasen en seguirme a mí y no hubieran visto que el verdadero objeto de su persecución ya no estaba en mi poder.
Volví a doblar una esquina y entonces comprobé que una pared de hormigón marcaba el final de mi huida.
Y también de mi vida.
Inmediatamente después, una multitud de pasos apresurados se detuvieron justo detrás de mí. Cuando me volví, una potente luz (¿los faros de un coche?) me deslumbró, impidiéndome ver a los que, en apenas unos segundos, serían mis verdugos. Sus risas inhumanas, en cambio, eran perfectamente perceptibles.
Mientras todos ellos, casi una veintena de enormes siluetas, avanzaban lentamente hacia mí, decidí abandonar toda resistencia. Un sudor frío me recorría la frente y fui consciente de que jamás en mi vida había tenido tanto miedo como en ese momento. Muy contrariamente a lo que había pensado, la ausencia de esperanza no trae consigo la resignación... sino sólo más terror.
Los tenía ya a tan sólo tres pasos y no podía atisbar ni un sólo rasgo en ellos. La oscuridad parecía envolverles, darles vida. Curiosamente, me llegó olor a comida, procedente, sin duda, de una casa cercana donde alguna familia ajena a mi trágico final, se disponía a cenar. Pensé que mi muerte no supondría un gran cambio en el Gran Esquema del Mundo.
Y fue entonces cuando, abandonada ya toda esperanza, ocurrió lo inesperado.
Un sonido hizo que mis perseguidores se detuvieran en el acto. Al principio, también me quedé perplejo. Al igual que Ellos, miré a mi alrededor, intentando localizar la fuente, pero no parecía provenir de un punto concreto. Más bien, lo inundaba todo. Tardé unos segundos en darme cuenta de que no era un sonido cualquiera.
Era música.
Comprobé que mis enemigos seguían inmóviles, como si alguien hubiera pulsado el Pause. Imbuido de una nueva y liberadora sensación de alivio, agudicé el oído y me percaté de que conocía muy bien lo que estaba sonando.
Feel the Love, de Cut Copy.
Una canción que me encanta, que escucho a todas horas: en el metro, en el gym... Un tema que me llena de optimismo, de ganas de vivir y que escucho siempre que estoy deprimido.
... Y que, tal y como recordé, también oigo cada mañana cuando suena el despertador del móvil.
De repente, me dí cuenta de que estaba tumbado en mi cama mirando el techo de Proudville, sudando como un pollo. Era viernes por la mañana y la melodía de mi despertador me decía que era hora de ir a trabajar.
Acababa de tener mi primera pesadilla en calidad Blu-Ray.
El finde prometía...
23 abril 2009
Proud of...being Proud
Cuando esta mañana en el metro levanté la vista de mi libro para comprobar en qué estación me encontraba, mis ojos se toparon con el que, quizá, sea el chico más guapo que he visto en varios meses.
Iba impecablemente vestido con una camisa, pantalones pitillo y americana de corte informal de cuyos colores no recuerdo, pero que combinaban a la perfección. Se encontraba absorto leyendo El Jugador de Dostoievski, así que me abroché un poco mi cazadora para que no se viera mi camiseta de Lobezno e intenté tapar mi ejemplar de la saga Crepúsculo.
Total, para nada, porque se bajó a los pocos minutos sin ser consciente siquiera de mi existencia.
Luego me paré un rato a pensar en lo estúpido que había sido al intentar esconder cosas que, en realidad, forman parte de mis gustos y, en parte, me definen. Fue sólo un acto reflejo, una medida defensiva ante la sofisticación hecha carne que tenía sentada delante, pero no deja de ser una idiotez por mi parte que, además, no suelo hacer.
Mientras que en mi gimnasio la gente va vestida con D&G, Diesel o G Star, como si estuviéramos un sábado por la noche en Cool, yo voy con mis camisetas de H&M o de propaganda. Va contra mis principios gastarme 300 euros en una ropa que voy a dejar sudada y maloliente.
Me gusta leer a los Clásicos, pero también disfruto como un enano con los Best-Sellers... incluso los destinados a adolescentes emo-góticas.
También leo cómics.
Y visto camisetas con motivos friki-pop con frecuencia.
Lo sé: No soy el cúlmen de la sofisticación, pero una cosa tengo clara:
Proudstar es único.
... y no fabrica para otras marcas.
Iba impecablemente vestido con una camisa, pantalones pitillo y americana de corte informal de cuyos colores no recuerdo, pero que combinaban a la perfección. Se encontraba absorto leyendo El Jugador de Dostoievski, así que me abroché un poco mi cazadora para que no se viera mi camiseta de Lobezno e intenté tapar mi ejemplar de la saga Crepúsculo.
Total, para nada, porque se bajó a los pocos minutos sin ser consciente siquiera de mi existencia.
Luego me paré un rato a pensar en lo estúpido que había sido al intentar esconder cosas que, en realidad, forman parte de mis gustos y, en parte, me definen. Fue sólo un acto reflejo, una medida defensiva ante la sofisticación hecha carne que tenía sentada delante, pero no deja de ser una idiotez por mi parte que, además, no suelo hacer.
Mientras que en mi gimnasio la gente va vestida con D&G, Diesel o G Star, como si estuviéramos un sábado por la noche en Cool, yo voy con mis camisetas de H&M o de propaganda. Va contra mis principios gastarme 300 euros en una ropa que voy a dejar sudada y maloliente.
Me gusta leer a los Clásicos, pero también disfruto como un enano con los Best-Sellers... incluso los destinados a adolescentes emo-góticas.
También leo cómics.
Y visto camisetas con motivos friki-pop con frecuencia.
Lo sé: No soy el cúlmen de la sofisticación, pero una cosa tengo clara:
Proudstar es único.
... y no fabrica para otras marcas.
22 abril 2009
El Ataque
Hoy en el curro me ha dado.
Y con fuerza.
La cosa más tonta ha sido el desencadenante. Algo tan absurdo e insignificante que no voy a contar aquí, ya que se trata de una de esas cosas que sólo se entienden en un contexto muy determinado.
El caso es que hacía algún tiempo que no me pasaba y esta vez el ataque me ha dado fuerte.
Un ataque de risa, claro...
He estado durante diez minutos riendo sin parar, rojo como un Gusi-Luz, totalmente incapaz de detener mis carcajadas. Absolutamente esclavo de mi risa.
Había olvidado que, además, mi risa es muy contagiosa y al final se han unido a mí los compañeros sentados a 20 metros a la redonda.
Reir a carcajadas es liberador y te deja una sensación de paz interior comparable, salvando las distancias, a un orgasmo o a una tarde de peli, mantita y mimos en el sofá.
Y mira que lo hacemos poco...
Y con fuerza.
La cosa más tonta ha sido el desencadenante. Algo tan absurdo e insignificante que no voy a contar aquí, ya que se trata de una de esas cosas que sólo se entienden en un contexto muy determinado.
El caso es que hacía algún tiempo que no me pasaba y esta vez el ataque me ha dado fuerte.
Un ataque de risa, claro...
He estado durante diez minutos riendo sin parar, rojo como un Gusi-Luz, totalmente incapaz de detener mis carcajadas. Absolutamente esclavo de mi risa.
Había olvidado que, además, mi risa es muy contagiosa y al final se han unido a mí los compañeros sentados a 20 metros a la redonda.
Reir a carcajadas es liberador y te deja una sensación de paz interior comparable, salvando las distancias, a un orgasmo o a una tarde de peli, mantita y mimos en el sofá.
Y mira que lo hacemos poco...
21 abril 2009
Segundas Citas nunca fueron buenas...
Llevaba un par de semanas chateando con AK desde que habíamos contactado a través de Bakala, Gaydar o cualquier otro de esos escaparates de carne en el que a veces exhibimos la mercancia a la espera de un buen comprador. Parecía un chico majo y guapete y creo que él se deleitaba inexplicablemente en mi absoluta carencia de fotogenia que tantas veces he referido aquí, así que decidimos quedar el domingo de la semana pasada y conocernos en persona.El chico me pareció que no estaba mal y la cita transcurrió sin incidentes. Sin parecerme el amor de mi vida, la verdad es que la tarde con él me resultó agradable. Pasamos varias horas hablando un poco de todo. No me parecía el cúlmen de la belleza, pero tenía algo que me atraía. Cuando cada uno se fue a su casa, pensé que había quedado una tensión sexual más que evidente y que, sin duda, en la siguiente cita, sería resuelta.
Nunca me gustaron las sub-tramas inconclusas...
El jueves pasado quedamos para cenar fuera.
Baste decir que cuando la cita acabó, lo primero que pensé fue:
"Proud, ¿en qué demonios estabas pensando tú el domingo para querer una segunda cita?"
No me gustó. De hecho, no me gustó nada de nada.
No era sólo que el morbo que me despertaba el domingo brillara por su ausencia. Es que además, me cayó mal y consiguió deprimirme.
Aguanté estoicamente una cena en la que la conversación giró en torno a lo mucho que odiaba Madrid y lo poco que le gustaba la superficialidad de los gays...así, en general. Se quejó de la mesa en la que nos habían sentado y del personal del restaurante.
A continuación, me dejó bien claro que él lo que buscaba era novio formal y que no aguantaba a los tios que iban buscando un polvo y adiós... (Ooops!)
De hecho, para convencerme con más ahínco de que era el chico perfecto para mí, me contó que padecía de insomnio y sonambulismo.
Todo ello, mientras me preguntaba sin parar:
No te estaré rayando....Rayando dice. Rayar era un concepto que ni se acercaba a lo que me estaba causando estar aguantando semejante monólogo cargado de palabras agrias contra todo lo que le rodeaba. Si hubiera llevado una túnica negra, habría sido como tener una cita con un Dementor, una de esas criaturas de la saga de Harry Potter que absorbía la esperanza y las ganas de vivir de todo el que tocaba...
Cuando salimos del restaurante, me agarró de un brazo y me dijo:
- Ahora me vas a demostrar que eres una buena persona y me vas a acompañar hasta el cercanías, ¿verdad?
Como no me dejó muchas opciones, le acompañé hasta Recoletos. Durante el camino siguió hablando mientras me miraba fijamente y acercaba cada vez más su cara a la mía. Yo intentaba no mirarle fijamente para no dar lugar a malentendidos.
Porque si hubiera intentado besarme amparado por la oscuridad que nos proporcionaban los stands de la Feria del Libro, juro que me hubiera muerto allí mismo.
Sin embargo, debió captar el mensaje, porque no intentó nada.
Cuando nos despedimos, decidí que necesitaba una birra y volé al Polyester a desahogarme con Ger y Txutxi, que siempre es una buena terapia.
Ahora sólo me queda averiguar quién me odia tanto como para echarme mal de ojo con los tios...
16 abril 2009
Proud, el Bruto
Después de comer, en mi oficina (como en casi todas, imagino...) comienza una franja horaria en la que uno comienza a sentir un amodorramiento bastante peligroso y se dedica a cotillear el Facebook, ver todos los mails de coña que te han enviado... En fin, cualquier actividad excepto ésa que te hace ganar el sueldo...
Y en ello estaba yo cuando veo que mis compañeras J. y B. (anda, qué curiosas iniciales...) estaban delante del PC de la primera viendo algo que seguro no tenía que ver con el trabajo. así que me levanté a ver qué hacían.
Cuando J. me vio acercarme, dijo:
- Mira, pues a Proud seguro que le gusta.
A lo que B. respondió:
- Pues claro: Proud es un friki.
Tras fracasar estrepitosamente en el intento de argumentar que yo no soy un Friki ( entre otras cosas porque llevaba puesta una camiseta de Lobezno), me enseñaron lo que estaban viendo.
Y, efectivamente: no sólo me gustó, sino que además estoy enganchado.
ElBruto.es es un mini-juego en el que te haces un personaje personalizado y te dedicas a luchar contra otros usuarios. Puedes participar en
torneos y a medida que ganes combates, vas subiendo de nivel y adquiriendo armas que puedes usar contra tus adversarios.
Lo malo del juego es que no tienes muchas opciones a la hora de personalizar tus personajes y las luchas no las controlas tú. El resultado depende de tus atributos y del azar. Ah! y sólo puedes pelear tres veces al día!
Aún así, hay unos cuantos en la oficina que estamos enganchados.
Si os hace una pelea, buscadme como Proudstar.
No seáismaricas gallinas!!!
Y en ello estaba yo cuando veo que mis compañeras J. y B. (anda, qué curiosas iniciales...) estaban delante del PC de la primera viendo algo que seguro no tenía que ver con el trabajo. así que me levanté a ver qué hacían.
Cuando J. me vio acercarme, dijo:
- Mira, pues a Proud seguro que le gusta.
A lo que B. respondió:
- Pues claro: Proud es un friki.

Tras fracasar estrepitosamente en el intento de argumentar que yo no soy un Friki ( entre otras cosas porque llevaba puesta una camiseta de Lobezno), me enseñaron lo que estaban viendo.
Y, efectivamente: no sólo me gustó, sino que además estoy enganchado.
ElBruto.es es un mini-juego en el que te haces un personaje personalizado y te dedicas a luchar contra otros usuarios. Puedes participar en
torneos y a medida que ganes combates, vas subiendo de nivel y adquiriendo armas que puedes usar contra tus adversarios.Lo malo del juego es que no tienes muchas opciones a la hora de personalizar tus personajes y las luchas no las controlas tú. El resultado depende de tus atributos y del azar. Ah! y sólo puedes pelear tres veces al día!
Aún así, hay unos cuantos en la oficina que estamos enganchados.
Si os hace una pelea, buscadme como Proudstar.
No seáis
15 abril 2009
Ryk & Jake
Conocí a Ryk una tarde de hace aproximadamente un año y sólo bastaron un par de cervezas para saber que se iba a convertir en un amigo de los que conservas durante años.Lo primero que te llama la atención de él cuando le conoces es lo pasmosamente guapo que es. Sin embargo, aunque parezca mentira, cuando hablas con él durante diez minutos en seguida se hacen palpables otras muchas cualidades que eclipsan su atractivo físico.
Al minuto 13 de conocerle ya había dejado de babear y en seguida le cogí un cariño especial.
Desde entonces no hemos perdido el contacto. No nos vemos demasiado, pero hemos salido alguna noche de juerga o nos hemos encontrado casualmente en algún café y siempre terminamos hablando hasta las mil.
Ryk tiene muchas cosas buenas sobre las que os podría hablar. Una de ellas es que es un artistazo. Compone, canta y baila que te mueres.
Entre otras cosas, interpretó el tema principal del videojuego Runaway II: The dream of the turtle, canción que tuvo un tremendo éxito a nivel internacional.
Actualmente está embarcado en un proyecto de lo más interesante junto a Jake, que es el otro maromazo que podéis ver junto a RYk en la foto y que tiene una voz que te deja flipado. Juntos son más que la suma de sus partes, tienen una química especial que es palpable para aquél que tenga el placer de ser testigo de todo lo que estos chicos son capaces de desplegar.Ryk & Jake han sacado temazos como If U Let Me, Lose Control o In the Mirror. Han montado su propio estudio y han creado el sello M.A.D. Entertainment.
Medio Mundo espera que lancen su primer trabajo, ya que estos chicos que aman el R&B, el blues, soul y el hip hop van a ser un auténtico bombazo.
De hecho, ya cuentan con una legión de fieles seguidores.
Si tú todavía no los conoces, te recomiendo que te metas en su web, donde puedes saber mucho más de ellos, de su música y puedes apuntarte a su Newsletter para que no te pierdas detalle.
Luego no digas que no te avisé...
Luego no digas que no te avisé...
13 abril 2009
Iñaki
Resulta extraño que un día no laborable me encuentre consciente a mediodía... y ya no
digamos caminando bajo la luz del sol. Sobre todo si salí la noche anterior y tengo una resaca de órdago. Sin embargo, el sábado pasado fue una rara excepción, ya que había dormido pasado la noche en casa ajena y, durante el camino de vuelta a Proudville, pude comprobar que hacía un día muy bueno para pasarlo tirado en la cama soportando la resaca. Así que, cuando llegué a casa me duché, me cambie de ropa y volví a salir equipado con el kit de supervivencia: la tarjeta de la FNAC, un libro y mi Ipod.
Si alguien hubiera intentado robar su mochila durante su breve ausencia, creo que mis poderes mutantes latentes se habrían despertado en ese mismo instante y habría sido capaz de desplegar la más mortal espectacularidad para detener al chorizo y evitar así que en el rostro de Iñaki se dibujase otra cosa que no sea la maravillosa sonrisa que me había dedicado segundos antes.
Una casita con vallas blancas rodeada de una eterna primavera donde nuestra pequeña niña china adopatada jugueteaba despreocupadamente en el jardín.
digamos caminando bajo la luz del sol. Sobre todo si salí la noche anterior y tengo una resaca de órdago. Sin embargo, el sábado pasado fue una rara excepción, ya que había Antes de emprender una larga tarde de compras y de lectura sentado en algún café (y como no me apetecía romperme la cabeza) decidí comer en un Fresc Co. El restaurante, como el resto de Madrid este puente, estaba prácticamente vacío y podía sentarme donde quisiera, así que hice lo más lógico:
Me senté en una mesa situada justo detrás de un chico que estaba buenísimo y que comía solo.
¿A quién no le gusta un restaurante con buenas vistas?
Mientras me dirigía a la mesa, tuve la oportunidad de activar mis ojos biónicos y realizar un exhaustivo escaneo del maromo:
Moreno, 1,80 de estatura; unos 30 años; ojos grandes y oscuros; hoyuelo en el mentón: barba de aproximadamente 52 horas; bíceps considerablemente abultados, pero no demasiado; camiseta roja ajustada que marcaba un cuerpo que pertenecía a alguien que practicaba algún tipo de actividad física, pero que no había hecho
de eso el centro de su vida; en el cuello, un tattoo de unas letras japonesas que, probablemente, significaban: "Proud, acércate y muérdeme, no te quedes con las ganas".
de eso el centro de su vida; en el cuello, un tattoo de unas letras japonesas que, probablemente, significaban: "Proud, acércate y muérdeme, no te quedes con las ganas".Estaba sentado de forma que me daba la espalda (y qué espalda!) y me fijé que mientras comía, leía una guía turística de Madrid. Deduje que estaría pasando el puente en la ciudad y yo ya estaba fantaseando con la idea de lo estupendo que sería que me pidiera indicaciones para llegar a algún sitio cuando, de repente, se giró y me miró justo cuando, con todo el glamour del mundo, sobresalía de mi boca un trozo de pimiento rojo que me acababa de meter.
- Oye, perdona... - empezó a decir.
Yo a ti te lo perdono todo, pensé mientras me tragaba la ensalada que estaba masticando en ese momento.
- ¿Te importaría echarle un ojo a mi mochila mientras voy a por el postre?
Estuve tentado de tumbarme desnudo en su mesa y cubrirme con una capa de sirope de chocolate y trocitos de almendra...
Tenía acento vasco. Encajaba perfectamente con su aspecto de chicarrón del norte. Seguramente se llamaría Iñaki o Patxi o algún nombre de esos tan varoniles que tienen allí que con sólo decirlo en voz alta me provoca una erección importante.
- No, claro que no me importa. - le contesté finalmente.
Me dió las gracias y me obsequió con una sonrisa y un leve guiño, mientras las letras niponas de su cuello emitieron un breve resplandor, confirmando mis sospechas sobre su verdadero significado.
Para colmo, ahora que se había puesto de pie, tuve la ocasión de comprobar que su culo no desentonaba para nada con el resto de su preciosa persona.
Si alguien hubiera intentado robar su mochila durante su breve ausencia, creo que mis poderes mutantes latentes se habrían despertado en ese mismo instante y habría sido capaz de desplegar la más mortal espectacularidad para detener al chorizo y evitar así que en el rostro de Iñaki se dibujase otra cosa que no sea la maravillosa sonrisa que me había dedicado segundos antes.Esa mochila era lo más importante de mi vida en ese momento.
Cuando regresó con un bol de macedonia de frutas, volvió a darme las gracias y, para mi sorpresa, cambió sus cosas de silla, se sentó al otro lado de su mesa y, sin dejar jamás de sonreir, me dijo:
- Me voy a sentar aquí para no darte la espalda.
Y volvió a meter la nariz en su guía.
Mientras tanto, yo había entrado en coma y no daba crédito a semejante muestra de amabilidad. Mientras sentía celos de los trozos de melocotón que recibían el roce de sus labios y el tacto de su lengua, llegaba a mi mente una imagen de mi futuro con Iñaki:
Una casita con vallas blancas rodeada de una eterna primavera donde nuestra pequeña niña china adopatada jugueteaba despreocupadamente en el jardín. El ruido que hizo su silla al levantarse de la mesa, me devolvió a la Realidad. Todas mis alarmas se activaron cuando ví que empezaba a ponerse la cazadora y a coger su mochila.
"Que se va!!! Corre, dile algo! La guía, eso! Pregúntale si está de vacaciones! No dejes que se vaya!"
Iñaki me miró, volvió a sonreir y me dijo hasta luego.
"Venga, dile algo! Cualquier cosa, lo que sea!"
- Hasta luego - respondí.
"Idiota! Cualquier cosa, menos eso!"
10 abril 2009
Volver
Mientras escribo estas líneas, contemplo al otro lado de la ventanilla cómo voy dejand
o atrás Andalucía y vuelvo a mi otra vida. Al mismo tiempo, a medida que el tren me acerca poco a poco a Madrid, siento como mi alter ego va reclamando su puesto cada vez con más fuerza.

o atrás Andalucía y vuelvo a mi otra vida. Al mismo tiempo, a medida que el tren me acerca poco a poco a Madrid, siento como mi alter ego va reclamando su puesto cada vez con más fuerza.En Huelva se ha quedado el hijo que vuelve a casa por vacaciones y el amigo de siempre que vuelve a la ciudad de vez en cuando. Me encanta pasar unos días en Huelva, pero ya empezaba a sentir la necesidad de regresar a la locura que me espera en Madrid.
Necesito volver a tener mi espacio. Sacudirme esa sensación de recogimiento que me embarga cuando estoy en casa de mi madre.

Todavía me quedan un par de días de vacaciones.
Me muero por pasear por las calles de Madrid, sentarme en un café del centro mientras leo un libro.
Salir de juerga.
Y un polvo tampoco estaría de más...
Que ya va tocando, joder!
09 abril 2009
Las Torrijas y el Destino
Este año, el Universo se ha confabulado contra mí para que no pueda cumplir con una tradición que es poco menos que sagrada en esta época del año.¿Ponerme una peineta y una mantilla para perseguir iconos de divinidades sometidas a brutales procesos de tortura?
¿Cantar una saeta o una salve rociera desde el balcón de una céntrica calle onubense?
¿Recorrer la ciudad junto a fantasmales figuras del Ku Kux Klan para cumplir una promesa?
Nada tan nimio...
Me refería, obviamente, a engullir las torrijas que cada año B. hace para mí.
Si Santa Teresa pudiera probarlas, desdeñaría sin dudar su antigua idea de lo que significa éxtasis. Yo sí que rozo el Cielo con los dedos cada vez que saboreo tan delicioso manjar.
Este año, no obstante, no he parado quieto y, aunque nos hemos visto, no han coincidido Proudstar, B. y sus torrijas en el mismo espacio-tiempo.
Crisis en Torrijas Infinitas!!!!!!
Afortunadamente, lo que sí he podido paladear ha sido la dulce compañía de la propia B., amiga intimísima desde hace muchos años y una de las piedras angulares sobre la que descansa el pabellón central de mi complejo mundo interior.
Hablar con ella es dar un paseo por nuestro pasado, organizar un Hormigas Blancas sobre los amigos que conservamos y los que perdimos. Insultarnos dulcemente. Enfadarnos y recon
ciliarnos.
ciliarnos.Tratar temas sin importancia o intentar resolver grandes misterios como, por ejemplo, por qué los 8 Días de Oro de El Corte Inglés duran más de medio mes....
Hoy, en cambio, el Cosmos me dió un respiro y pude catar las torrijas de mi hermana en su casa en el campo. Me espera un arduo trabajo en el gym cuando vuelva a Madrid...
06 abril 2009
Proud en los Medios...
Parece que he debido de caer en gracia a alguien de la revista Odisea.

Nils, muy amablemente, me informó el otro día que nombran mi blog como recomendado y me hizo una ilusión tremenda.
He aquí la página:

Justo al ladito de Jason Statham... que nunca está de más...
Así que nada, muchas gracias a los chicos de la Revista Odisea por nombrarme.
Y sí: no he podido evitar este momento de egocentrismo... que para eso soy blogger, ¿no?
05 abril 2009
Onubenses Ocultos
Anoche estuve debatiéndome entre seguir disfrutando del tranquilo y reparador sopor que me invade cuando paso unos días en casa de mi madre o salir de marcha y estar con los amigos. Sorprendentemente, este dilema, que rara vez suele asaltarme, cobra especial fuerza cuando vuelvo a Huelva, ya que en Madrid no paro, disfruto de muy pocas horas de sueño y no tengo a nadie que me cuide. Aquí mi ritmo de vida baja a un nivel sub-subterráneo y lo que más me apetece es estar de relax, hacer planes tranquilos con mis amigos y dejar que mi madre me siga alimentando como si pensara sacrificarme para Navidad...Al final opté por salir. No porque tuviera ganas de juerga, sino porque me apetecía ver a mis amigos. Cuando llegué a la Rebotica, ya estaban allí. Estuve buena parte de la noche hablando de cómics con J. Él dejó de comprarse cómics hace mucho y me pidió que le contase de qué iba la Civil War y el Complejo de Mesías, así que tuve conversación para largo.
Es curioso que antes me quejara de que en Huelva siempre se veían las mismas caras cuando salías de marcha... y ahora no conozco a nadie. Miraba a mi alrededor en busca de caras conocidas, pero, salvo las de mis amigos, no encontré nada familiar en la noche onubense.
Después, Ed y yo nos escapamos a El Taller.
Ed es el único amigo gay que conservo en Huelva y es tremendamente divertido. La noche junto a él se convierte en un gag continuo y es imposible sentir algo remotamente parecido al aburrimiento.
En Huelva, que yo sepa, sólo hay dos garitos gays. El Cotton es un bar de copas. Cierra temprano y luego la gente va a El Taller, que está en la Plaza de toros.
Ed y yo detestamos el sitio, pero no hay más opciones en esta ciudad si quieres ligar y tal. Me pasa un poco como en el Angel: no me gusta nada, pero lo paso bien cuando voy. El Taller es un sitio... curioso. Un bar de copas venido a más (no a mucho más) donde se mezcla gente de lo más variopinta.
De hecho, nada más entrar nos topamos con la prima onubense de Sailor Moon que, mira por dónde, es morena con mechas amarillas fluorescentes. Luego nos vimos rodeados por el área Megatrix del garito: chicos y chicas muy jóvenes que iban desde la choni bollo con sus argollas orejiles donde podían posarse una bandada de loros o dos, pasando por los chavales pijos al estilo rociero. Y no nos olvidemos de los canis gays.
Nunca olvidemos a los canis gays.
Y en cuanto a la música... bueno, el momento álgido de la noche fue cuando pusieron la versión reggaeton de Los Cazafantasmas...
Tremendo subidón!!!!!
...
En un momento dado, Ed me dijo:

- Proud, ¿Tú conoces una película que se llama Jóvenes Ocultos?
- Sí, claro,- contesté -es una peli de vampiros de cuando Jason Patric tenía pelo.
- Exacto. ¿Y recuerdas una escena en la que convierten a una niña en vampiro?
- Sí, creo que sí.
- Vale, pues ahora mira a la que está subida en la plataforma.
Y juro por Grant Morrison que allí estaba esa niña, con algunos años más, bailando como una posesa a ritmo de pachanga chunga.
Por un momento sentí que estaba inmerso en alguna escena de la versión choni de Crepúsculo... o, mejor, de True Blood, que se folla más.
O, al menos, en aquella genial escena inicial de Blade en la que un mortal se da cuenta de que está atrapado en una rave vampírica.
De repente, sentí verdadero pánico cuando me dí cuenta de que un tio le estaba mordiendo el cuello a Ed. Rápidamente repasé mentalente
De hecho, ya era demasiado tarde. Mi amigo ya había sido convertido porque estaba devolviendo los mordiscos a su asaltante.
Durante un rato estuve alerta, temeroso de que alguna criatura de la noche se lanzase contra mi cuello.
O a cualquier otra parte de mi cuerpo.
...
Pero no recibí ni un mordisco.
O sea, ni uno!!!!
Vaya mierda de Fuerzas de las Tinieblas...
04 abril 2009
Introspección
Escribo estas líneas sentado en mi cama de mi cuarto de Huelva.
Volver a casa siempre resulta acogedoramente familiar... y perturbadoramente extraño al mismo tiempo. Me rodean muchos recuerdos: fotos con mis compañeros de universidad, CDs de música que ahora repudio, cartas de amigos de la infancia cuyas caras, tristemente, apenas ya recuerdo...
Desde luego, es que tú nunca cambiarás, me dicen cuando hago alguna de las mías.
Sin embargo, el Proud que se marchó hace seis años de Huelva no tiene nada que ver con el que hoy contempla su cuarto como si lo viera por primera vez.
Ahora mismo me encuentro en el único lugar del Mundo desde donde puedo contemplar todas las vidas que he vivido, todas las personas que he sido...
Y, de camino, pensar en lo que me voy a convertir mañana...
Volver a casa siempre resulta acogedoramente familiar... y perturbadoramente extraño al mismo tiempo. Me rodean muchos recuerdos: fotos con mis compañeros de universidad, CDs de música que ahora repudio, cartas de amigos de la infancia cuyas caras, tristemente, apenas ya recuerdo...
Desde luego, es que tú nunca cambiarás, me dicen cuando hago alguna de las mías.
Sin embargo, el Proud que se marchó hace seis años de Huelva no tiene nada que ver con el que hoy contempla su cuarto como si lo viera por primera vez.
Ahora mismo me encuentro en el único lugar del Mundo desde donde puedo contemplar todas las vidas que he vivido, todas las personas que he sido...
Y, de camino, pensar en lo que me voy a convertir mañana...
03 abril 2009
Orfeo y el Facebook
Llevo todo el día sin parar.
Proudville está hecho un desastre.
No os he leído.
Pero la maleta ya está hecha.
Este año, once again, paso la Semana Santa en Huelva York en casa de mi madre. Son tiempos de crisis.
En mi caso, Crisis Infinita.
Este año, sin embargo, no viajo solo.
Orfeo (mi nuevo y flamante portátil) y mi módem USB de prepago (al que no le he puesto nombre) viajarán conmigo mañana para asegurarse de que no me quede desconectado.
Nunca me perdonaría si uno de mis amigos cambiase su estado en Facebook y yo no llegase a enterarme nunca. La información es poder, ya sabéis...
Proudville está hecho un desastre.
No os he leído.
Pero la maleta ya está hecha.
Este año, once again, paso la Semana Santa en Huelva York en casa de mi madre. Son tiempos de crisis.
En mi caso, Crisis Infinita.
Este año, sin embargo, no viajo solo.
Orfeo (mi nuevo y flamante portátil) y mi módem USB de prepago (al que no le he puesto nombre) viajarán conmigo mañana para asegurarse de que no me quede desconectado.
Nunca me perdonaría si uno de mis amigos cambiase su estado en Facebook y yo no llegase a enterarme nunca. La información es poder, ya sabéis...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)