30 octubre 2009
Criaturica de las Tinieblas
Aunque siente debilidad por los cuellos (y el resto del cuerpo) de chicos desprevenidos, su sed eterna le guía especialmente hacia el cacique con coca cola. Lejos de pasar las noches encerrado en una cripta mohosa, se dejará abrazar por la acogedora oscuridad de clubs, bares y fiestas privadas donde esperará el momento oportuno.
No te dejes engañar por la sensación de falsa seguridad que pueda proporcionarte el ajo, la plata o tu fé ciega en un dios crucificado, porque no hay icono alguno tras el que puedas esconderte. Y una vez que te elija como objetivo, no hay nada que pueda salvarte de su abrazo oscuro.
Nada.
... excepto que en ese momento suene La Casa Azul o Alphabeat, claro...
28 octubre 2009
Hechizos y Proudstadas...

Las cintas tienen la fea costumbre de no pararse cuando uno da un traspiés.
Y los traspiés suelen ocurrir justo cuando el rubio-cachas-con-tatoos-que-enfatizan-la-mordibilidad-de-sus-brazos había tenido el detalle de dedicar unos segundos en reparar en tu presencia por primera vez en la vida.
Que ya es mala suerte...
Afortunadamente no llegué a caerme. Tan sólo sentí que todas las cabezas del abarrotado gimnasio se giraban para clavar sus miradas en mí.
Otra fea costumbre que tienen las cintas es que no te dejan alejarte corriendo a algún sitio donde puedas enterrar la cabeza como un avestruz.
Así que el disco muy bueno. Pero mejor escucharlo en la bicicleta estática....
26 octubre 2009
Hasta las bolas de los iones
¿Con qué finalidad?

¿Juntar las siete e invocar al eco-dragón Sheu-Ron?
Pues no. Se supone que una sóla de esas bolas introducida en la lavadora es capaz de lavarte la ropa sin utilizar detergente, con el consiguiente ahorro económico y beneficio ecológico. Como sólo costaba 6 euros, me decidí a pedirla también.
Cuando me llegó, lo que sostuve en mi mano era una bola de goma azul con agujeritos. Si la movías, sonaba como unas maracas, pero me explicaron que se trataba de guijarros de cerámica y que eran los que emitían los rayos iónicos negativos.
Así que, claro, la guardé con cuidado en su caja para no desintegrar a nadie...
Cuando llegué a casa puse la colada, metí la eco-bola e, ilusionado, miré atentamente cómo la ropa giraba y giraba, con la esperanza de asistir a un espectáculo de luz y color cuando se activaran los eco-rayos. Algo así como tener al Capitán Planeta metido en la lavadora.
Pero nada, chico. El programa de lavado terminó y aquello no emitió ni una sola eco-chispa. Saqué la ropa para comprobar si se había lavado convenientemente. El caso es que como no trabajo en una mina de carbón, no sabría decir si el invento es eficaz o no.
Yo, por el momento, que el planeta me perdone, pero voy a seguir confiando en Wipp Express y el suavizante con fragancia a Colonia del Mercadona.
Lo que no sé es si la exposición a la radiación iónica puede tener alguna consecuencia. ¿Es normal que se me haya curado la miopía espontaneamente?
20 octubre 2009
¿Cómo que os váis a casar?
El viernes pasado mis pasos ( o más bien, la Renfe) me condujeron al Sur a celebrar, cual Julia Roberts con alguna neurona de más, la boda de mi mejor amigo.O de uno de mis mejores amigos.
El taxista tampoco.
Tras un rato, oimos que el cura dice:Nos habíamos equivocado de boda!
cían comida y bebida sin cesar.15 octubre 2009
Colores, Amor y Matemáticas
O, más bien tuve La Conversación.
Tras el famoso estoy en una etapa complicada de mi vida para iniciar una relación seria, me abroché los machos, tragué saliva y quedé con él para decirle que si lo nuestro (toma ya eufemismo!) no iba a ninguna parte, mejor que parásemos en seco, porque yo estaba empezando a pillarme y al final se estaba mascando la tragedia... para mi corazoncillo, claro.
En otras palabras: No relationship, no sex.
Él me miró con ojos de cordero degollado (nunca entendí esta expresión) y me dijo que aceptaba mi decisión. Así que nada, quedamos como amigos y continuamos el resto de la tarde sin besarnos, simplemente hablando, disfrutando de nuestra mutua compañía, de una conversación interesante...
... aderezada con una tensión sexual de mil pares de cojones.
Pero no, habíamos acordado que era lo mejor, así que conseguimos estar durante unas horas sin enrollarnos ni magrearnos.
El fin de semana pasado, mientras me dirigía a coger el bus nocturno tras una noche de juerga con los chicos del Polyester, me encontré con él por Gran Vía, acompañado de varias amigas.
Tardamos cero coma en romper el pacto que habíamos sellado días antes.
Porque está claro que nos gustamos. Mucho.
Y él me lo dice.
Es que es verte y peder los estribos.
Y, claro, mi cerebrito, para algunas cosas es muy simple.
O es blanco o es negro.
O te gusto o no te gusto.
Y si te gusto tanto, no debería haber trabas a la hora de dar un paso más.
Pero no. Le pillo en un momento de su vida en el que no quiere atarse a nadie y, además, para ponerlo aún más difícil, se va dentro de unos meses a hacer un Master al extranjero.
Así que todo muy bien.
Nos encantamos el uno al otro.
Lo digo yo, lo dice él y me lo dicen sus amigos.
Pero no puede ser.
Y mientras mi vida amorosa es etiquetada de siniestro total, alguien ahí arriba ha decidido complicar más la ecuación poniendo a mi alcance a un chico encantador y de ojos preciosos.
Y, para más inri, muestra mucho interés en mí.
07 octubre 2009
Armageddon Blogger
Que no, hombre, que no, que aquí no se ha muerto nadie. Por mi parte, hay Proudstar para rato, lo que pasa es que ahora uno se diversifica y ahora pasa un poco como en 3.0:06 octubre 2009
Desde Rusia con Spam
Cuando llego a la oficina cada mañana, lo primero que hago es sacar de la máquina Voy desfilando por el pasillo de vuelta a mi sitio, no sin antes cruzar la mirada con A. para intentar atisbar en sus ojos alguna señal de que se ha producido algún cotilleo que consiga posponer el comienzo de mi tediosa labor diaria. Con sólo mirarnos, sabemos si tenemos algo nuevo que contarnos.
A veces le ruego, con la mirada también, que si no ha pasado nada interesante.... que se lo invente!!!
Inevitablemente llega el momento de sentarme ante el PC y comenzar. Así que respiro hondo, abro el correo electrónico y, como cada mañana, ahí están.
No fallan ni un sólo día. Dos mails de dos cosas que, afortunadamente, no tienen nada que ver con mi vida.
El primero de ellos es una increíble oportunidad para comprar Viagra a un precio irrisorio. El mail me invita a que acepte esa oferta lo antes posible ya que no volverá a repetirse.
Lo cual no deja de ser gracioso, puesto que, irremediablemente, volveré a recibirlo al día siguiente.

El segundo mail lo escribe una chica rusa que quiere conocer hombres españoles para una relación estable. Anuncia que llegará hoy mismo al aeropuerto y me ruega que vaya a recogerla, ya que no conoce a nadie en España.
Todo ello escrito gracias al traductor al castellano de Google...
Adjunta una foto que, curiosamente, muestra a una chica distinta cada vez y se despide diciendo que, aunque le pregunte, nunca me dirá quién le ha proporcionado mi dirección de E- Mail.
Todo esto a diario.
Y, claro, a mí me preocupa, porque imagino que en estos momentos, debe haber todo un pelotón de chicas rusas dando vueltas por Barajas buscándome para iniciar una relación estable.
Y luego me quejo de que me va mal en el Amor...
05 octubre 2009
Vacío
Y cuando digo las cosas, me refiero a mí.
En realidad no ha pasado nada fuera de lo normal: sigo teniendo el mismo trabajo de siempre, vivo en la misma casa de siempre y este fin de semana me han hecho añicos el corazón.
Como siempre.
Pero no voy a volver a escudarme en un desamor, porque creo que mi problema es algo más complejo que todo eso.
La semana pasada me la tomé libre para tener tiempo para pensar.
Pasa el tiempo y no hago nada con mi vida. A veces pienso que me he estancado, que no evoluciono como persona y que dejo escapar los años como granos de arena que se escurren entre mis dedos.
Al final, esa supuesta semana de reflexión la invertí en huir de los problemas y salir mucho.
Mentir a mi tristeza bailando en una discoteca, como en esa canción de La Casa Azul...
Y, mientras tanto, llevo unos días alejado de todo, de la gente, de la Realidad y de mí mismo.
Sí, es sólo una de esas rachas, pero hoy me siento tan triste y vacío que creo que voy a gritar...
