Pese a lo inmensa que pueda parecer una ciudad como Madrid, es curioso comprobar que tu rutina diaria está salpicada de caras anónimas con las que te cruzas a diario y que aderezan la frialdad de una gran metrópolis con un toque de acogedora familiaridad.
Una madre que lleva a su hija al colegio y que se cruza contigo a diario en tu calle, ese muchacho tan guapo que reparte el periódico cerca de la entrada del metro o aquella chica que se maquilla todas las mañanas en el transporte público porque, seguramente, sale de casa con el tiempo justo.
Miles de historias que comparten espacio con la nuestra propia. La mayoría de las veces, son personas que pasan casi inadvertidas y a las que apenas prestamos atención. Sin embargo, hay veces que deseamos que el anónimo figurante se convierta en co-protagonista de nuestra superproducción.
Casi todas las mañanas, las puertas del vagón del metro que me lleva al trabajo se abren y aparece él.Yo levanto ligeramente la mirada de mi libro y me tomo unos segundos para deleitarme la vista y comenzar el día con una sonrisa disimulada, que es mucho más sano que tomarse un Actimel.
Es uno de los chicos más guapos que he visto nunca y muchas personas en mi vagón piensan lo mismo. Si él es consciente de la atención que capta, lo disimula muy bien.
Viste siempre un traje oscuro impecablemente limpio y planchado que esconde un cuerpo delgado, pero bien proporcionado, de espaldas anchas y culo en su justa medida. Mi mirada sigue subiendo y se topa con las Joyas de la Corona de este chico: unos ojos de color miel capaces de convertir en estatua de sal a quien se quede mirándolos fijamente.
Va siempre con una de esas barbas de dos días que pretende ser casual pero que, en realidad, está fríamente calculada y cuidada. Un chico absolutamente arrebatador, elegante y con una cara que seguro que es mucho más bonita cuando sonríe, aunque nunca he tenido la suerte de asistir a tal acontecimiento. Claro que a esas horas es normal...
Nos bajamos en la misma estación y, durante unos minutos, compartimos el mismo itinerario hacia nuestras respectivas oficinas. A nuestro lado caminan mi total idolatría hacia él y su completa ignorancia sobre mi existencia. Luego, nuestros caminos se separan y mientras observo cómo se aleja de mí hasta mañana, me pregunto qué clase de persona será.
¿Será tan inteligente como refleja su mirada?
¿Vivirá una vida interesante y sofisticada?
¿Esconde su bellísima apariencia un alma humilde y sensible?
Aunque son preguntas que se disipan de mi mente tan pronto como desaparece de mi vista, la verdad es que durante esos instantes que pasamos juntos, vivo un verdadero romance en el que vuelco mi corazón y mi espíritu y en el que mi existencia gira en torno a mi bello desconocido.
Me resulta muy triste el hecho de que él nunca llegue a saberlo...

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10 susurros:
Estás necesitado urgentemente pasar del romance fantasía al romance realidad, visto tus últimos post....si hace falta, hacemos el Rocio por una buena causa.... bueno, rectifico, la buena causa es la noche del Rocio.... no las tuyas ;-)
Sí, es triste, ... y muy bonito ... y más triste aun ...
Besicos.
ni caso
es el 'efecto traje'
es ponerte uno y la gente empieza a piropearte y a decirte lo guapo que estas y demás blablablases
estoy convencido que con vaqueros y camiseta no te habrias fijado en el
y además es tan normal y vulgar como tu y yo
que sí. queloséyo
Quién sabe... tal vez exista otro chico, o chica, que entre todos los días en tu mismo vagón del metro y se haga preguntas similares acerca de tí... El mundo está así de mal organizado
porque decirle algo seria una locura? el tipico..oye perdona tu cara me suena... donde trabajas? o... nos hemos visto antes? o conoces algun sitio donde tomar un buen cafe?
aunque siendo que te cruzas con él a diario puedeN sonar ridiculas las dos primeras preguntas jajja...
vamos Proud...LÁNZATE!
Yo creo que esta semana mas mejor me autocensuro :P
CT rulez!
Roberto: Yo contigo donde haga falta, pero al Rocío no, por favor. y te lo dice alguien de Huelva..
Luxa: Sí, ¿verdad?
CT: Que no, que esa cara y esos ojazos no necesitan de traje que enfatice su belleza...
Sufur: Jajaja, no creo yo... pero... te imaginas?
Fabio: Si ya me cuesta acercarme en un garito gay a alguien que me gusta, imagínate en el metro a las 08:30 de la mañana y sin saber si es gay o hetero...
soli: Muacks!
Conociéndome, sé que en tu caso un día le seguiría hasta ver dónde entra, saber dónde trabaja, y no me importaría llegar tarde al curro. cuanta más información, más rítmico late el corazón.
jajaja tienes razon... qe a las 8:30 de la mañana poca gente es persona...al menos yo! y para iniciar una conversacion no hace falta saber si es gay o hetero, simplemente saber que decir jajaja... porque del famoso gayradar ni hablamos... ¬¬ al menos el mio esta desconectado XD!
La magia está en lo fugaz y etéreo de la historia, no?
;)
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