27 julio 2010

El resurgir de Meg

Al igual que pasa con la energía, el espíruitu de Meg Ryan no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Tras nuestra melodramática no-despedida en la estación, Ted y yo hemos mantenido el contacto. Cuando no tienes algo estable con una persona que no vive en tu misma ciudad y que, además, te gusta mucho, uno se mueve en terreno quebradizo, porque no cuentas con la ventaja de quedar con él para tomar algo, ir conociéndolo y tomando el pulso a la situación. Además, si tenemos en cuenta que tiene unos horarios algo infernales, la cosa se complica a la hora de hacerle una visita o de que venga él.

Durante días, estuvo planteándome la posibilidad de venir a Madrid a visitar a su padre (que vive aquí). La perspectiva parecía alentadora, él decía que tenía ganas de verme y mis expectativas iban creciendo a medida que los días iban pasando.

El gran hostiazo en la cara vino en forma de frase que me soltó Ted días antes de la supuesta visita a Madrid:

 Oye, al final, si voy, no sé si podremos vernos porque voy acompañado.

Ahá...

Me sentí decepcionado, triste y cabreadísimo al mismo tiempo. Tanto que no le pregunté por qué no íbamos a poder vernos ni, sobre todo, quién iba a ser su acompañante. De hecho, no le llamé en unos días. Pasaron los días en los que se suponía que iba a venir a Madrid y preferí no averiguar si estaba en la ciudad o no.

El viernes pasado hablamos. Me aclaró que al final no vino a Madrid y que pensaba venir con su hermano para pasar un par de días con su padre, así que resultó que mi enfado estaba injustificado, aunque él nunca ha llegado a saberlo.

En nuestras conversaciones, cada vez se hace más palpable que nos gustamos mucho. Procuro mantener la cabeza fría, pero con este chico no puedo y a medida que nuestras conversaciones han ido ganando en intimidad,  Meg Ryan ha resurgido con fuerza y ha vuelto a poseerme con mayor fiereza.

Este fin de semana, esta rubia de espíritu se va a Valladolid a reencontrarse con Ted. Me muero por volver a verle y poder, por fin, estar a solas. Y también me muero por tantear el terreno y asegurarme de que no me estoy metiendo en un jardín del que después no pueda salir... o del que me echen a patadas.

En cualquier caso, si todo sale como espero y si las cosas son lo que parecen, Castilla y León está a punto de salir ardiendo este fin de semana.

Eso si  Movistar no vuelve a interponerse entre nosotros, claro...

10 susurros:

ChicoTóxico dijo...

Tantear el terreno?
Pero que se supone que cree él que vas a Valladolid? A ver a tu abuelita???
Él ya debería de tener claro que vas a verle porque, claramente, te gusta... si te deja ir y luego se pone 'estrecha' le voy a decir yo un par de cosas...

SUERTE MEG!!!!!!

luxaurumque dijo...

Yo no entiendo por qué tenéis que deciros las cosas a medias, joder, que mira que os gustan los malentendidos!!! (vale, sin esas pequeñas chorradas la historia no sería igual de emocionante, pero coño, qué le costaba decirte que si iba a Madrid a lo mejor no podríais quedar porque iba a ir con su hermano!!!???)
Y nada, que te odio mucho y eso, y que te lo pases genial y salga todo bien.

Besicos!

Horus & Alkan dijo...

Hola, Proud.

Pues nada, que es la primera vez que comento en tu blog aunque ya llevo algo de tiempo siguiéndote. Y es que yo también acabo de comenzar con esto de escribir de uno mismo.

Y a propósito de tu entrada. Pues que te podré decir yo, que creo muy dentro de mí también habita Meg Ryan (es que Meg somos todos).

Esperando que todo salga bien con este chico Ted que creo te lo has currado.

Un saludo.
Alkan

DoN dijo...

Estimada Meg,
piensa en verde y piensa que pase lo que pase no será porque no lo has intentado. Y un truco para que Movistar no te la juegue con los mensajes un poco menos es utilizar el informe de entrega. En el iPhone no se como se activa, pero siempre puedes colocar al principio del mensaje *N# y así te llegara un mensaje de confirmación de entrega. Por ejemplo: *N#Hola Ted, me esperas en la estación o en el hostal?

Venga, se bueno. Cruzaremos todos los dedos por ti.

Proudstar dijo...

CT: No, él tiene claro que voy a Valaldolid a verle. de hecho, me he olvidado señalar que fue él quien me pidió que fuera a verle. Lo de "tantear el terreno" era más en plan "comprobar cómo se van desarrollando los acontecimientos" Besos, amore!

Luxa: Es cierto que a veces hacemos las cosas más complicadas de lo que deberían ser, pero las relaciones humanas son muy complejas. A mí me lo parece, al menos...

Horus & Alkan: Bienvenido a la blogosfera. Ahora cotillearé tu blog. Muchas gracias por tus buenos deseos, ya os iré contando.

Don: Gracias por el consejo, nene! Y gracias por cruzar los dedos ;)

Sota dijo...

Yo-no-digo-nada...

NoChu dijo...

"A lo mejor voy a Madrid pero no sé si podremos quedar porque voy acompañado..." ¿Qué tiene, 5 años?
¿A ti te gusta? A por él. ¿Que sigue mareando la perdiz? Entonces deberías plantearte si merece la pena apostar tanto emocionalmente. Este tipo de situaciones lleva a una escalada de expectativas que pueden llevar a una gran frustración.
Estoy de acuerdo con lo de ser claro: Mira, me gustas. Ah que no sabes, que el móvil se ha quedado sin cobertura, que te ha salido un grano en la planta del pie... buf... La paciencia es una buena virtud, pero todo tiene un límite.
Qué bonito y melismático todo, ¿no? :)
Besos!

nuria dijo...

A mi me encanta,todo lo que cuentas..estoy encantada que tengais mal entendidos y tal..es todo tan romantico...chance¡¡^^

Proudstar dijo...

Sota: Besos!

Nochu: Soy consciente de todo ello y en el momento en que vea que me está tomando el pelo, echaré el freno. Por ahora, me dejo arrastrar por la marea... a ver si me lleva a algún lado o termino ahogado.

Pero tengo que intentarlo!

Nuria: Supongo que una vez que el prota consigue al chico, la historia pierde interés, pero.... la verdad, espero que esta historia se vuelva soporífera pronto...

NoChu dijo...

Por supuesto que tienes que intentarlo! Y si tropiezas y te caes, te levantas, te sacudes el polvo (sí, sí, sí, culo, pedo, caca, pis) y a otra cosa Ana Rosa :).
Pásalo bien, guapetón!
Un besazo