Las cosas, a veces, simplemente pasan.
Sin más.
Porque sí.
Tan ocupados estamos buscando la felicidad que, en ocasiones, no nos damos cuenta de que la felicidad nos busca frenéticamente y de que, si detuviéramos nuestro eterno deambular, al final acabaríamos por encontrarnos con mayor facilidad.
Eso ha sido lo que me ha ocurrido. Después de los acontecimientos que estoy a punto de narrar, ya no tiene sentido mantener este blog.
Disponeos a presenciar el capítulo final de Proudstar in the City:
El primer encuentro entre Perfect Guy y yo no se produjo en un bar de Chueca ni a través de una página de contactos gay. Fue fruto de la más maravillosa de las casualidades.
Hace unos meses, salía yo de la Biblioteca del Distrito de Retiro con un buen cargamento de libros de Filosofía Austro-Húngara y varios ensayos de Ciencias Políticas, que son temas que jamás faltan en mi mesilla de noche. Tan ensimismado caminaba yo pensando en el atracón intelectual que me daría al llegar a Proudville que terminé chocando con otro chico que iba en dirección opuesta. Mis libros terminaron desperdigados en la acera. Pese a que no había sido culpa suya, el chico se disculpó y me ayudó a recoger los libros.
Todo ocurrió tan rápido que yo ni siquiera me había fijado en él, pero al recoger los últimos libros, le miré de soslayo y me encontré con una mirada verde dirigida a mí, también a escondidas. Al hacerme entrega del último libro, nuestros dedos se rozaron y el Universo emitió un suspiro cósmico que sólo pudimos oír él y yo.
Al ponernos en pie, descubrí que me hallaba ante un chico tan alto como yo y que, definitivamente, amortizaba el gym mucho mejor que un servidor. Sus ojos verdes me observaban desde el cristal de unas gafas donde ví reflejada mi automática admiración. Él volvió a disculparse y yo le propuse tomar un café para agradecerle su ayuda.
Accedió.
Durante nuestra conversación, me contó que era médico, aunque había trabajado como bombero una temporada, sacando las mejores puntuaciones en las pruebas físicas. Y, aunque dejó claro que era un chico culto, también manifestó su interés en los videojuegos, los cómics y La Casa Azul.
Estuvimos hablando durante horas y llegó el momento de salir de la cafetería. Yo temía la separación y, dado que no tenía nada que perder, decidí besarle sin más. Él me devolvió el beso por triplicado. Terminamos haciendo el amor apasionadamente en su ático en la glorieta de Bilbao.
Comprobé por qué había sacado las mejores marcas en las pruebas físicas de bombero.
Pasamos una noche de ensueño. Al día siguiente, me preparó el desayuno y me lo llevó a la cama, tras despertarme con un beso. Sin embargo, el desayuno venía con malas noticias. Perfect Guy estaba muy involucrado con un ONG que le mantendría en África durante un año... y se iría en dos días. Tras superar el shock inicial, decidimos apurar los dos días que nos quedaban para estar juntos. Fue todo muy intenso, un torbellino de pasiones que nos arrastró sin remedio a sitios donde nunca antes habíamos estado.
La última noche, Perfect Guy me dijo que se había enamorado de mí y que le esperase, que volvería a buscarme.
La despedida en el aeropuerto fue larga y muy amarga. Él cruzó la puerta de embarque con lágrimas en los ojos y se fue a ayudar a los niños necesitados, dejando atrás un corazón hambriento.
Durante todo este tiempo no hemos dejado de escribirnos y de afianzar este sentimiento tan bonito que nos profesamos, pero yo no podía conformarme con eso. La espera cada vez se hacía más insoportable y no sabía cuánto tiempo podría soportar ese dolor.
Pero, a veces, la vida premia nuestra paciencia.
Ayer me encontraba solo en casa de mi madre en Huelva, donde estoy pasando las vacaciones de Navidad. Llamaron al timbre y cuando abrí la puerta, me encontré con aquella mirada verde que tanto anhelaba. Tras besarnos apasionadamente, Perfect Guy se arrodilló y, mientras me enseñaba un flamante anillo, me pidió que me casara con él.
La ceremonia se celebró esta mañana. Mis familiares y los suyos estuvieron presentes y fue el día más feliz de mi vida. En estos momentos nos hallamos camino a nuestra Luna de Miel, que espero que dure muchos muchos años.
Proudstar in the City termina así una andadura de varios años. Soy consciente de las muchas tramas inconclusas, muchos enigmas sin explicación, y muchos personajes secundarios que no han sido del todo desarrollados.
Pero soy fan de Lost, y lo importante es que todos lloréis con el final.
Y fueron felices y comieron perdices...
FIN


24 susurros:
¬¬
me confirman que se ha acabado todo el azucar industria de aquí a Pekín...
Parece ser que el dulce de leche y la leche condensada también están sufriendo carestías en todo el globo...
¡NO CUELAAAAAAA!
a mi la gente que organiza bodas sin avisar a los amigos y sin montar el chocho padre...flis flis
una boda! esa habria sido buena!
Es que si resulta obvio para un fan de post, que le puede gustar el guión absurdo y solucionado con música de culebron y fundido en negro, que voy a decir yo...
Eso sí, espero que se hayan acabado las reservas de azúcar pal resto de temporada y con suerte el gen ryan haya implosionado debido a la sobrecarga
Buf, la inocentada está a la altura de la mejor de las historias.
¿Paciencia recompensada?
Con lo bien que escribes y lo listico que eres si lo hubieras planteado de otra forma hasta hubiera podido colar ... bueno no, tampoco :-p
Que me he reído mucho jejeje
Besicos!
No sé si mandarte a la mierda o felicitarte.
Jajaja, si no fuera 28 de diciembre, hasta me lo hubiera podido creer y todo...
Pues yo me lo había tragado hasta le fondo...
joder... que no saber que no se respeta ni a los asiduos lectores...
como sea una inocentada me cago en tus muelas... y como no lo sea.. ya me he cagado en ellas...
Feliz año nuevo... Urte berri on.
Se pilla fácilmente antes al cojo que al mentiroso....
"Durante nuestra conversación, me contó que era médico, aunque había trabajado como bombero una temporada, sacando las mejores puntuaciones en las pruebas físicas."
Si la lidereS.A. no ha cambiado su estrategia, a día de hoy no se entra a trabajar de bombero mediante una ETT para luego cambiar alegremente de profesión: a médico (para la cual hay que aprobar el mir, es decir: oposición de bombero + carrera de medicina + mir= persona de 60 años....).....tu imaginación vuela más rápido que tus malos calentones ;-)
En mi inocentada, mi prometido se dedica y a lo que le dé la gana!!! Y punto en boca, Roberto!!!
A los demás, espero haber provocado una sonrisa, aunque os haya subido el azúcar... porque de lo contrario no os invitaré a mi boda real...
te casas con Alberto de Monaco??????
ah! real.. de real... :P
Sí, Chico Tóxico. Será como Felipe y Letizia. No se ha decidido quién interpretará mi papel en la TV Movie que está en proyecto.
Claramente el lobo de True Blood con la camisa roja de cuadros
¬¬
Ooooh, Paco, qué ojo tienes!!
¿Has cambiado de localidad... de Huelva York por San Blas York??
Estoooo... Paco? Quién es Paco? Vamos, que se me va la olla...
Roberto, y tú para qué eliminas un comentario si vuelves a decir lo mismo? :P
El firefox se adueña de mi y no me deja ...¿entiendes???
Jajajaj!
si fuera tu le invitaba una copa al Paco ese... por daños y perjuicios, vamos... ¬¬
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