No sé si me muestro a favor o en contra de este tipo de comunicados. Por una parte, todo lo que ayude a normalizar el hecho de ser gay, lesbiana o transexual, bienvenido es. Y no cabe duda de que el outing de figuras públicas repercute positivamente, ayuda a dar visibilidad a algo que forma parte de nuestra sociedad, le pese a quien le pese.
Pero, por otra parte, publicar un comunicado para decir Soy Gay otorga un matiz de artificiosidad a algo que debería ser natural y relajado.
Además, no hacía falta un comunicado tan oficial para anunciar algo que ya todos sabíamos hace muuuuuuucho tiempo. Ya puestos a hacer público algo, que sea una cosa que nadie sepa y que cause, cuanto menos, sorpresa.
Por ejemplo, hace unos días yo dije públicamente que estaba quemado con los tíos y me había vuelto heterosexual.
Eso sí es una noticia que nadie se espera.
Otra cosa es que resulte creíble...
Y todo porque Rippboy había quedado en llamarme la semana pasada para ver si encontraba hueco para vernos... y no lo hizo. No hay cosa que más me joda que notar desidia o dejadez por parte de un tío que me empieza a gustar mucho. Cualquier lector asiduo sabrá que no es que eso me pase a menudo.
Simple y llanamente me pasa siempre.
Así que el otro día, ante el silencio telefónico que ensordecía mis oídos, decidí que había llegado el momento de cruzar la carretera y tener una perspectiva distinta desde la acera de enfrente.
Había decidido firmemente hacerme heterosexual.
Para que no hubiera marcha atrás, lo puse por escrito en un documento de innegable validez, que fuera vinculante y, al mismo tiempo, al que tuvieran acceso mis personas de confianza:
Lo publiqué en mi muro de Facebook.
El caso es que quería hacerlo bien, así que comencé a planificar mis pasos.
Lo primero que haría al llegar a casa sería deshacerme
Pero si quería ser hetero tendría que dejar de fijarme en esos fallos.
Y tampoco me podría fijar en la polla de Nacho Vidal, claro...
También tendría que dejar de decir que mi película favorita es Moulin Rouge. De hecho, me tendría que despedir de los musicales, fingir que no me sé todas las canciones de Rent de memoria y deshacerme de mis discos de Madonna, Fangoria y de prácticamente todo lo relacionado con el pop indie nacional.
Sailor Moon tendría que desaparecer de mi memoria para siempre, junto con Queer as Folk y las escenas de ducha de El Internado.
Todo ello tendría que ser sustituído por el fútbol.
Y he dicho fútbol, no Cristiano Ronaldo.
Ah! Y no nos olvidemos de escupir por la calle. Mira que lo he intentado, pero no logro que me salga de manera natural...
Igual podría seguir yendo al Elástico, pero ya me podría ir olvidando de El Atril, el Polyester y el Lío!
Mis amigas no me harían confidencias, no me consultarían si tal color pega con tal otro y no podríamos desahogarnos diciendo que los tíos somos todos unos cerdos...
Tras sopesar todo de manera objetiva, llegué a la conclusión de que
Así que, querido Ricky, bienvenido a este lado de la calle. Sólo hay que tener cuidado de no resbalar con el aceite.
De aquí ya no nos mueve nadie, ¿verdad?







