Aquí hace más calor que en la calle...
Al escuchar aquellas palabras, volví del viaje astral en el que me había embarcado y dirigí mi mirada a la persona que acababa de pronunciarlas. Un hombre de unos sesenta años estaba sentado a mi derecha y me sonreía afablemente. Analicé lo que me acababa de decir y concluí que teniendo en cuenta que estábamos en la sauna del gimnasio, es enero y esta tarde hacía un frío que pelaba, aquel hombre había soltado aquellas poco acertadas palabras con el único fin de iniciar una conversación.
Yo no me encontraba con tantas ganas de hablar como de clavarme chinchetas en el escroto porque en estos dos últimos días llevo arrastrando un humor de perros, así que me limité a asentir y a decir un escueto sí, es cierto. Tras aquel espectacular duelo dialéctico, el señor no hizo ningún otro intento de conversar y yo volví a sumergirme en mis pensamientos.
Irónico es, pues, que yo a veces me sienta como ese hombre que sólo quería tener una agradable charla y tuvo que conformarse con unas escuetas palabras lanzadas con egoísta indiferencia...
7 susurros:
Hombre irónico no lo veo, es que todos molestamos alguna vez a alguien... o muchas :P
Y más si empezamos diciendo tontás
Es que el silencio está infravalorado...
Quizá si hubiera tenido 40 años menos la frase te hubiera parecido acertada y el colmo de la originalidad :)
No siempre tenemos ganar de hablar, ni de ser simpáticos, ni de mantener conversaciones intrascendentes. No te preocupes, ni le des vueltas.
Lo que dice Soli y lo que dice Ace.
(por qué la gente se emperra en hablar en la sauna del gimnasio? Con lo relajante que es sudar en silencio...)
En el sauna de mi gimnasio nunca hay charla entre desconocidos lo que, casi siempre, me cae muy bien porque soy medio tímido y medio antipático...lo que tiene de vivir en Tréveris...
Para hablar, lo mejor es un bar.
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