24 febrero 2011

La Noche que Hervaux fue Mío - Parte 1

DESPERTARES

Cuando abrí los ojos, me encontraba encorvado en el sofá. Pensé que me había quedado dormido y me incorporé lentamente. Me sentía algo desorientado, había perdido la noción del tiempo y no sabía qué hora era. La luz de Proudville era más tenue de lo habitual, así que mis adormilados ojos tardarían unos segundos en ver con claridad. Busqué con la mirada, extrañado, la causa de la inusual penumbra y ví que una toalla cubría la lámpara que tenía en el escritorio.

Yo no la había puesto ahí.

Sólo entonces sentí que no estaba solo. En el otro extremo del sofá donde me encontraba, un chico estaba recostado. Tenía los brazos flexionados hacia atrás para que su cabeza reposara sobre sus manos, a modo de almohada. Su rostro se encontraba sumergido en la penumbra y yo no tenía puestas las gafas, así que no alcanzaba a reconocerlo, pero sí había una cosa que tenía clara.

Me estaba mirando.

Ignoraba si era fin de semana, pero no sentía el más mínimo síntoma de resaca. Era curioso, pues, que no consiguiera recordar lo que había pasado ni quién era ese chico, como si yo fuera un personaje de Cube o Saw, con la diferencia de que me desperté en mi propia casa y no me sentía en peligro mortal.

Mi visión comenzaba a acostumbrarse a la oscuridad y, pese a mi miopía, todo comenzó a adquirir nitidez. 
Incluído el rostro de mi desconocido acompañante.

Al principio pensé que mis ojos me jugaban una mala pasada o que estaba soñando. No era posible que fuera Él. Sin embargo, me encontraba totalmente lúcido y, pese a lo surrealista de la situación y al hecho de que era totalmente imposible, allí estaba.

No era un sueño.
Y, por suspuesto, no me lo estoy inventando.

Alcide Hervaux.
O lo que es lo mismo, el actor Joe Manganiello, se encontraba tumbado en mi sofá y me miraba fijamente con una sonrisa.

No es que no me hubiera imaginado un millón de veces en mi cabeza a Alcide y a mí juntos y revueltos compartiendo cama, sofá o encimera de la cocina, pero la verdad es que nadie está preparado para semejante sorpresa, así que cuando mi mandíbula dejó de estar desencajada hice lo que cualquiera habría hecho si se encontrase al licántropo más buenorro de True Blood en su casa.

Bueno, eso lo hice un rato después.

Para llegar a esa parte, tenía que causar una buena impresión, decir algo inteligente, sonar seguro de mí mismo a la par que sexy... pero como soy Proudstar, lo único que pude decir fue:

- Pe... pe.. pero... ¿Qué haces tú aquí?


Buena pregunta...

8 susurros:

paguapoyo dijo...

Necesito que el primer jadeo en esta entrada sea el míooo!! Para cuándo la continuación? Proudstar y Alcide juntos, dispuestos a amar(se) con sus huevos revueltos!! Por si fuera poco pones LA FOTO. Espero la continuación yaaaaa!!! ;-)
César
PD. Cuando dije jadeo quise decir susurro pero no me sale, hoy no me sale un susurro...

ace76 dijo...

La segunda parte tiene que llegar ya! Ni se te ocurra dejarnos una semana esperando...

Soliloco dijo...

Pues como sé todo.. casi que para evitar spoiler solo diré...

A ver si me pongo con la 3ª de una vez

Tracy Moneypenny dijo...

Queremos saber! Queremos saber! Queremos saber!
Qué ganas de saber con qué nos vas a sorprender!
Jo, no puedo contigo!! :D

Proudstar dijo...

Ay, que yo sé que la mayoría piensa que me lo estoy inventando o que es un sueño... o una realidad alternativa... Y NO!

Atentos a la segunda parte!

ChicoTóxico dijo...

eres un crack!

XD

XDDDD

yo tampoco he visto la 3º temporada!!!

Tony Tornado dijo...

Ains, que creo que es lo que me temo...

ME encantan tus cliffhangers.

luxaurumque dijo...

Y yo que no me entero de ná, como siempre ...

Besicos!

:-)