Aullidos
Alcide me respondió en perfecto castellano y sin rastro alguno de acento extranjero, pero en aquel momento yo estaba demasiado ocupado intentando no sufrir un aneurisma como para reparar en un detalle tan nimio. Tenía delante de mí al hombre que ha protagonizado mis fantasías más tórridas de los últimos meses, así que por lo que a mí respectaba, como si hablaba élfico.
Me pidió que me tranquilizase y me explicó que alguien que me conocía había llamado a un programa de televisión y que le habían traído para darme una sorpresa. Él se había decidido a conocerme antes de que llegasen las cámaras. Por muy ingenuo que yo pueda ser, lógicamente aquella historia me pareció absurda, pero comencé a notar algo que ecilpsaría cualquier réplica que yo pudiera haber lanzado...
Me encontraba extremadamente cachondo...
Mi invitado cambió de tema y me dijo que no entendía el revuelo que causaba en la gente, que cuando se quitaba la camiseta, él se veía un cuerpo de lo más normal. Aquellas palabras sólo consiguieron agravar la tremenda erección que estaba experimentando bajo mis pantalones. Sentía un impulso irrefrenable de lanzarme sobre él y hacer que el licántropo aullase aunque no hubiera luna llena.
Me contuve a duras penas, pero le pedí que se quitase la camiseta para que yo pudiera juzgar si su cuerpo era para tanto al natural. Alcide accedió y ante mis hambrientos ojos desfilaron sus pectorales pétreos, su mordible tableta de chocolate y esa V abdominal, antesala del éxtasis y la locura sexual.
No pude más y, finalmente, me lancé sobre él. Nos besamos frenéticamente mientras mis manos no dejaban de acariciar semejante monumento a la perfección masculina. Sentía como Alcide respiraba aceleradamente y se dejaba arrastrar a la espiral de desenfreno en la que yo ya había caído. Me deshice del resto de su ropa y seguí disfrutando del tacto y el sabor de mi hombre lobo favorito.
Y entonces puso su mano sobre mi cara y cerré los ojos.
Cuando volví a abrirlos, Alcide había desaparecido y, en su lugar, mi amigo Bert me sonreía.
Por cierto, yo volvía a ser un niño de cinco años, me había olvidado de Alcide y tenía muchas ganas de jugar y de ver dibujos animados. En aquel momento yo no era consciente de lo que estaba ocurriendo.
Para entenderlo, tendríamos que volver a una extraña conversación que mantuve meses atrás...

8 susurros:
Ahora cada vez que te digamos
"Nelly Furtado"
sufrirás de ilusiones hipnóticas??? Eso quizás explique muchas cosas....
¬¬
don't bring me down the donkey XD
pues yo me lo creo; el pecho de my mann, porno.. por no ser vulgar, es capaz de éso y mas
Besos
Y sigo sin ver la 3ª...
Bien! Tenía razóN! era lo que pensaba!
Un flashback! Esto se va poniendo interesante!
Aaarghhh... ¿y la tercera parte? :(
Vengo de pasar el finde fuera, esperando tener la historia resuelta y...
¿así nos tienes?
... Venga, venga, no te hagas de rogar!
Pd: ¿Qué tal el evento musical de febrero? ;)
Yo sigo en la inopia :-)
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