Las personas que contamos con un mundo interior rico y complejo nos vanagloriamos de ello. La imaginación, el optimismo y una capacidad ilimitada para soñar despierto son cualidades que atesoramos con cariño. Sin embargo, a veces olvidamos que son armas de doble filo que, si no se usan con cautela, pueden jugarnos una mala pasada, sobre todo si nos sumergimos tan profundamente en nuestras ensoñaciones que perdemos de vista la Realidad.
A mí me pasa cuando escucho música. En el momento en el que me pongo los auriculares y conecto el Ipod, el mundo real comienza a cambiar.
Los edificios se retuercen adoptando nuevas formas. La luminosidad del sol o la pálida luz de los fluorescentes del gimnasio se tornan en focos que me salpican de destellos multicolor. Finalmente, las señoras de anchas caderas y paso lento que bloquean mi paso en todas las aceras de la ciudad comienzan a moldearse como si fueran de plastilina y vuelven a solidificarse adoptando la forma de chulazos ligeros de ropa.
Y es entonces, sólo entonces, cuando todo está listo para que comience el espectáculo.
Me convierto en la estrella de un videoclip pop.
Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad y una capacidad imaginativa tan vasta debe ser utilizada con precaución. Hay una serie de normas que hay que seguir para salir indemne de esta situación que, no olvidemos, no está exenta de riesgos.
Hay una regla que lo resume todo muy bien:
No olvides que mientras tú vives tu momento de gloria imaginario, el Mundo Real sigue adelante con su mundana existencia.
Ante tus ojos se ha desplegado un Mundo Pop donde todo existe para que tú seas la estrella y despliegues tu encanto y tu talento. Sin embargo, no conviene olvidar que tu Yo físico se encuentra en la calle, el gimnasio o la oficina. Manifestar en el mundo físico las acciones del "videoclip" puede desembocar en situaciones peligrosas o comprometedoras.
Bailar Telephone junto al fax de tu oficina mientras tu jefa pasa a tu lado.
Esquivar señoras por la calle a ritmo de Vogue.
Estar a punto de romperte la crisma mientras tu mente está bailando con Alcazar y tu cuerpo está subido en la elíptica en el gimnasio.
Situaciones límites cuyo parecido con vivencias reales de un conocido bloguero son mera coincidencia...
Si Matrix nos enseñó algo es que tus poderes sólo funcionan en el Mundo No-Real. Al igual que Neo no podía dar saltos descomunales, volar ni luchar fuera de Matrix, tú sólo bailas y cantas fenomenal en tu imaginación. En la Realidad, te mueves con la misma gracia que una medusa epiléptica y tu voz hace que los muertos se suiciden.
NO castigues al Mundo. Guárdate tu talento.
Deplegar todo el poder de nuestra imaginación está muy bien. Nos hace evadirnos temporalmente de la rutina y nos proporciona momentos de felicidad que nos ayuda a seguir adelante con optimismo.
No obstante, disfrutemos de nuestro don con discreción, sin poner en peligro nuestra integridad física o nuestra reputación social porque, tarde o temprano, tendrás que salir de tu Mundo Pop.
Strike a Pose!


11 susurros:
El refugio de la imaginación es muy grande, solo que es muy adictivo y o se tienen las cosas muy claras o acabas creyéndote lo que no es... pero que te voy a contar XDDD
Ains
yo he llegado a tener hasta secundarios de videoclip imaginarios recurrentes!
Una chulada! Pero luego inventaron los smartphones y twitter... y claro, ahora estoy todo el rato mirando la pantallita...
Strike a pose!
Doy fe de que cuando estrene mi gira, tal y como la tengo pensada, con mis canciones inventadas (todas número 1, claro, menos esa balada que escribí para ese rollo de los niños de Guatemala) dejaré que os sentéis casi casi en primera fila.
La vida con música siempre es mejor! :-)
El verdadero peligro es cuando te sumerges en el mundo pop en la intimidad de tu casa, porque fuera de ella siempre hay una parte de ti mismo que te recuerda que te comportes como un ser humano, pero ¿y dentro de tu casa? Ay, cuántas cosas he roto de una patada sin querer a lo largo de estos años... :-(
No podría sentirme más identificado con este post. La de farolas y señoras que he estado a punto de comerme por culpa de caminar rápido en pleno subidón musical.
Lo suscribo 100%, y especialmente lo que dice Alber, la de accidentes que he estado a punto de tener mientras pasaba el aspirador o fregaba con Ayumi o George Michael de fondo... y en cuanto a señoras atropelladas, no creo que me ganes Alex :D
¿Una medusa epiléptica?!? JAJAJA!
(Ya vienen a ver de qué me estoy riendo: deberías saber que leerte en público provoca situaciones similares a las que describes... xDD)
Eres un genio! ... y siempre consigues arrancarme una sonrisa (cuando no un par de buenas carcajadas)
Besicos!
Magnífico post. A favoritos que vas.
Tendría que haber una página en facebook que fuese 'Yo también he esquivado viejas gordas por la calle a ritmo de Vogue' xD
saludos!
Jajaja, yo hace tiempo que decidí invadí mi mundo real con mi mundo imaginario... en mi trabajo al principio me miraban mal, pero ahora les extraña cuando no me ven cantando o haciendo movimientos en principio no explicables.
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