La casa de mi madre tiene muchas comodidades. Para empezar, la comida casera no lleva el sello Hacendado, sino que está preparada por las manos que acunaban al pequeño Proudstar. Soy consciente de que todos decimos que nuestras madres son las mejores cocineras, pero los platos que prepara mi madre no sólo resucitarían a los muertos, sino que además, en parte, son los responsables de este cuerpo serrano.
La total ausencia de preocupación por cosas como el trabajo, el alquiler o el stress de la gran ciudad hacen que mi estancia aquí siempre sea agradable y me proporciona una cálida sensación de letargo. Sin embargo, en este paraíso del comfort y la buena vida en general, hay una cosa que echo mucho de menos.
Una conexión a Internet decente.
Y es que siempre que vengo, he tenido que echar mano de carísima conexión móvil (sí, mis vecinos han digievolucionado y ya ponen contraseña a sus wifis...) o, más recientemente, usar el Iphone como módem. Esta última opción me ha resultado bastante satisfactoria, pero, claro, la conexión a internet mediante el Iphone resulta totalmente incompatible con una cosa.
La ineptitud.
Resulta que el pasado miércoles por la tarde vio la luz la última y más deseada joya de la Corona de la Manzana Mordida:
El IOS 5.
Dado que fue anunciado a bombo y platillo como poco menos que algo que haría temblar los cimientos de nuestra existencia y que cambiaría el Universo tal y como lo conocemos, no pude aguardar hasta el sábado, día en el que volvería a Madrid y tendría una conexión a internet decente.
No podía esperar a que me lo contasen!
Así que inicié el complicado proceso de actualización del software del Iphone, que antes pasa por guardar una copia de seguridad del software anterior y una restauración del terminal. Y justo en todo ello me encontraba, cuando el proceso se detuvo.
No había conexión a internet.
Comprobé el Iphone y, ante mi sorpresa, estaba apagado. En mitad de todo el proceso de restauración, lógicamente el terminal se había apagado para reiniciarse, pero al no contar ya con conexión a internet, tampoco me era posible restaurar la copia de seguridad. Me encontraba ante una espiral de desesperación virtual en la que no tenía ni conexión a internet, ni móvil.
No olvidemos, por favor, mi despliegue de inteligencia al intentar actualizar precisamente la única cosa que me permitía conectarme a internet y que, a su vez, necesitaba internet para actualizarse.
Es lo equivalente a cortar la cuerda floja mientras estoy caminando sobre ella.
Un sudor frío empezó a recorrer mi frente. Eran ya las diez y media de la noche, no eran horas de ir a casa de nadie con el portátil a mendigar unas migajas de Wifi, así que me rendí a la evidencia de que tendría que esperar hasta el día siguiente.
SIN INTERNET!
Debo decir que las siguientes horas serían agotadoramente desesperantes.
Fueron unas 12 horas en las que no pude actualizar mi estado de Facebook. Sin hacer clic en ME GUSTA o cotillear el perfil de mis amigos.
Cualquier cosa podría estar fraguándose en Twitter, un nuevo y original Trending Topic del que yo no estaría formando parte.
En Whatsapp podría estar esperándome el mensaje que tanto tiempo llevo esperando, ESE mensaje que cambiará mi vida para siempre.
Y el Grindr!
Dios, el Grindr!!!
La tecnología, que debería estar a mi servicio, de repente, se había convertido en la más fuerte de las drogas cuyo síndrome de abstinencia me estaba haciendo atravesar uno de los trances más duros de toda mi vida.
A la mañana siguiente madrugué (MADRUGUÉ en vacaciones) y me fui volando a casa de mi hermano (mi hermano biológico, no hablo de Fido) para conectarme allí y arreglar el estropicio. Una vez que restauré la copia de seguridad, actualicé el software y configuré el teléfono, pude volver a estar conectado. Tras todas esas horas de desesperación en las que te debates entre la vida y la muerte virtual. Tras una ausencia de 12 horas de las redes sociales, el blog, los mails y las páginas de contacto y folleteo.... sabéis qué?
Que el Mundo 2.0 sigue girando ajeno a tu sufrimiento.
Y sus habitantes continúan con sus vidas como si nada...
Menudos cabrones estáis hechos!



11 susurros:
De eso nada.
Que te echamos un montón de menos, cosita guapa.
Teniendo en cuenta lo abandonado que tienes el mundo 2.0, encima te quejas?!
Y pensaba que las que mejor cocinaban eran las abuelas, al menos en mi caso mi madre no cuenta la excelencia gastronómica entre sus innumerables virtudes.
Ah y parece que la instalación del iOs5 dio problemas en general así que no creo que sea cosa de tu supuesta falta de habilidad
Me lo dices o me lo cuentas?
por culpa de mi nuevo proyecto estoy trabajando... TRABAJANDO!!!! he dejado las redes sociales de lado... y yo que creia ingenuamente que os encantaba todos los maravillosos enlaces que os compartía!
CANALLAS!
DESAHOGAOS!
¡¿Fido no es tu hermano biológico?!
Os pasáis el día jugando al despiste.
Pues con menos conexión y todo, desde que estás en H.City te veo más, por G+, por Facebook... Por el Grindr, no, claro ;)
Internet es una droga! Yo "sufro" cuando llego a Pamplona y veo que me tengo que conectar a Internet a través de un modem telefónico de eresmas, en un ordenador que sigue usando Windows 98 e Internet Explorer 6. Eso sí que es un desafío!
Sota: Si, ya.... :(
Soli: No tenía abandonado el Mundo 2.0, es que en el curro ya no puedo conectarme, jo!
A mí no me queda ninguna abuela viva, así que como referencia sólo tengo a mi madre (que es abuela también) como cocinera excelente...
Besos!
ChicoTóxico: Pero por ti sí que preguntamos a Nochu, que está por escrito y todo.
Y te entiendo perfectamente... yo ya no puedo conectarme en el curro. Muackas!
Gabito: Eeehem... es una complicada historia... Mejor espera a que salga la película ;)
Shanks: Porque estoy de vacaciones y tengo muuuuucho tiempo libre
ACE76: Lo tuyo es muy fuerta!!!!
Yo me pasé todo un verano sin internet. Una etapa oscura de la que sólo recuerdo que los días eran como más largos.
Lleonard: supongo que esas experiencias te hacen madurar y evolucionar como persona, pero yo prefiero seguir siendo un inmaduro incorregible.
Besos!
sin internet no se puede vivir! cuando peor se pasa es cuando vuelas...estás todo el rato pensando...¡se habrá muerto alguien y me pasará como a Rosa Benito, que me cuentan lo de Ortega una vez en España?
No se puede estar tanto tiempo desconectado Proud!!!
Yo llevo desde que salió el iOS5 intentando descargarlo pero siempre me dice que no se puede contactar con los servidores y no sé qué mierdas. He probado de todo ya, y me subo por las paredes.
Lo bueno es que al menos sigo teniendo todas las conexiones, eso sí.
Besos!
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