31 enero 2012

Zapping

Cuando la Realidad y la Ficción se mezclan en tu vida, es que ha llegado el momento de hacer Zapping...


Al Salir de Clase


El pasado viernes por la noche, cuando Marvel Girl y yo entramos en el Outlet en busca de copas baratas, nos encontramos  inmersos en el CBC, perdidos irremisiblemente en un capítulo de Al Salir de Clase, fascinados y horrorizados entre tanta chavalería y tanto depliegue de poder Erasmus.

Un oasis de heterosexualidad adolescente en pleno corazón de Chueca.



Mujeres y Hombres y Viveversa

No tuvimos más remedio que huir al Tántalo, donde nos instalamos en dos sendos sofás situados en el escenario como dos tronistas, reinando de forma déspota sobre vuestros corazones.

Tronistas, pero con estudios, eso sí...


Spanish Horror Story

Cuando llegué a mi casa unas horas más tarde, me puse cómodo y me tiré en el sofá, dispuesto a leer un poco antes de caer en los brazos de Morfeo. De repente, una serie de ruidos y quejidos me sobresaltaron. Desde lo más profundo de Proudville, unas voces de ultratumba y unos golpes secos auguraban una noche de auténtico terror.

Avancé hacia el cuarto de baño, lugar de donde parecían provenir esos sonidos perturbadores.  Tuve la impresión de que Jessica Lange iba a aparecer de un momento a otro, pero estaba demasiado intrigado para retroceder ante el miedo.  Los sonidos se intensificaban a medida que me acercaba. Empecé a pensar que ahora que me había acostumbrado a vivir solo, no me apetecía compartir apartamento con un poltergeist tan escandaloso.

Y fue entonces, al llegar a la pared de mi baño que marcaba el final de mi exploración doméstica, cuando comprendí que los sonidos provenían del apartamento contiguo.

Mi vecino estaba echando un señor polvazo.

25 enero 2012

Hotel Cerrado

Reflexionar sobre los últimos acontecimientos que te han ocurrido (o más bien que NO te han ocurrido) últimamente cuando estás febril, puede proporcionarte una visión inspiradora no tanto de lo acontecido, sino de tu posición en el gran esquema de tu Vida. Al igual que muchos escritores se servían del alcohol o las drogas para conseguir que aflorase la inspiración, parece que la fiebre y el paracetamol que me han acompañado estos días me han llevado a un estado superior desde donde me he contemplado a mí mismo y donde he descubierto una gran revelación:

- Vaya, desde aquí arriba yo diría que he cogido un par de kilos...

Bueno, no. 
Dos revelaciones. Ésa era una.

La otra es que me encuentro en una etapa interior bastante tranquila. 

Que no cunda el pánico. Me sigo enamorando a diario en el transporte público y sigo disfrutando de una perspectiva Fairy Tale de la vida, pero lo cierto es que en este momento, en mi cálido y confortable corazoncito no hay nadie por quien desee abandonar esta maravilla a la que llamamos soltería. Eso, en principio, es bueno, porque cuando alguien se instala en este palpitante y lujoso hotel que tengo dentro, normalmente es para marearme, ignorarme o intentar alimentarse de mis pensamientos como si de un parásito se tratase.

South Guy podría haberme puesto en serios aprietos en ese sentido. Y lo cierto es que he hecho grandes progresos con él.

Por ejemplo, nos saludamos.
Y conoce mi nombre.
Y ya.

El caso es que sigue ahí y como entretenimiento que observar desde la distancia no está mal, pero ya me he cansado de gastar energía en gente que no muestra ningún interés en mí.  Así que queda destituido de su puesto de Potencial Futuro Ex-Novio Malvado número 1238765922345 (referencia AZ-123XN en ARMENCHU) y lo relego a MEV (Mero Entretenimiento Visual).

Parece ser que esta ausencia de preocupaciones sentimentales han actuado como una especie de tratamiento de belleza cuyas propiedades ya quisieran Olay u otras marcas de más de 150 euros. No digo que esté más guapo (no soy tan egocéntrico como para afirmar tal cosa), sino que parece que estoy teniendo algo más de éxito.

Todo el mundo sabe que soy la persona más torpe del Mundo en lo que a ligar se refiere y que no sirvo para hacer cosas como acercarme a alguien que me gusta en un garito. Sin embargo, si alguien se te acerca mientras lees un libro en el Diurno o te pide tu teléfono tras echarte miraditas en el gym (por nombrar dos situaciones al azar que no tienen porque ser una referencia a hechos reales) pues la cosa cambia y poca torpeza puedes cometer...

A menos, claro, que te llames Proudstar....

01 diciembre 2011

South Guy


Entra en la oficina dos horas después que yo y es entonces cuando la jornada comienza a ser un poco más agradable. Saluda a todo el mundo de su departamento con una sonrisa mientras observo sus movimientos al quitarse el abrigo.

South Guy lleva dos meses en la oficina. Las chicas y yo coincidimos en dos cosas.
El chico es guapo.
Y, sin duda alguna, es gay...

No es que tenga un plumón digno de una vedette, ni mucho menos. Pero es de estas personas que hacen saltar todas las alarmas.

Su puesto está situado a unos tres suspiros de distancia de mi mesa y se sienta orientado hacia mí, por lo que nuestras miradas deberían cruzarse cortando el aire y rasgando el haz de luz fluorescente que, románticamente, ilumina el espacio vacío que nos separa.

Eso, claro, si no fuera porque, por lo que a él respecta, no existo.

Nunca me ha dirigido ni una mirada. Cuando nos cruzamos en un pasillo, yo saco a relucir la más encantadora de mis sonrisas, dispuesto a saludarle, pero, curiosamente, siempre está mirando hacia otro lado. Así que, desde mi Universo paralelo, soy testigo silencioso de su amabilidad y simpatía para con cualquiera que no sea yo.

Sin embargo, estas historias de amor platónicas vividas desde la distancia insalvable de la ignorancia (voluntaria o no), proporcionan una cálida sensación de tranquilidad mental,  ya que no causan ningún tipo de infelicidad ni decepción.

Y es justo lo que necesito ahora.

Así que me limito a comentar con mi compi Marvel Girl lo guapo que viene hoy o lo profundamente hipnotizante que es su sonrisa y me acomodo en un mullido cojín de conformismo que, por el momento, es más que suficiente.

Ahora bien, tampoco pasaría nada si, de repente, empezase a hacerme caso y a darse cuenta de que soy un ser tangible.

Existir también mola...

29 noviembre 2011

Escenas Eliminadas

Hay una historia que nunca he contado aquí.

Como de costumbre, es la historia de una decepción y de un fracaso, pero esta vez viene acompañada de las nefastas consecuencias de mezclar el Amor con la Amistad. A nuestra desagradable receta añadimos un puñado de promesas que no valen nada, una dosis generosa de tensión sexual mutua no resuelta pero alimentada por una ingente cantidad de falsas expectativas alargadas en el tiempo y, finalmente, una decisión unilateral de distanciarme de esta persona que, sin ser mala, me estaba empezando a consumir demasiado tiempo y demasiada energía mental que no iba a desembocar en nada que fuera a causarme felicidad.

El resultado es un suculento plato en el menú del desamor de Proudstar in the City.

Y ésta es toda la alusión que voy a hacer a Mongh, que nunca se sabe quién puede estar leyendo...

Hay historias que te vampirizan, te clavan los colmillos y te chupan la sangre hasta que caes mentalmente débil, agotado y agonizante. Otras, en cambio, te hacen sonreír, se convierten en esas pequeñas cosas cotidianas por las que merece la pena levantarse.

Y son tan reales e importantes como las historias tormentosas.

Permitid que os hable de South Guy...

28 noviembre 2011

Fiesta en La Casa Azul

Con motivo del lanzamiento de La Polinesia Meridional, el próximo viernes 2 de diciembre, el Polyester se teñirá de azul y despegará para aterrizar en algún punto cerca de Shibuya. Repasa con nosotros la discografía completa de La Casa Azul y descubre los nuevos temas. Todo ello aderezado con el mejor pop indie y comercial de todos los tiempos.

Seguro que lo pasamos Superguay!



22 noviembre 2011

Mute

Pese a que me considero una persona bastante afable y accesible, hay ámbitos en los que no despliego mis habilidades sociales con normalidad. Ya sea por pereza, timidez o porque la situación no se presta a ello, en ocasiones puedo parecer bastante soso o incluso antipático.

Por ejemplo, en el gimnasio.

Pese a estar rodeado de chulos sudorosos, la verdad es que me refugio debajo de mis auriculares y paso un poco de todo. No suelo hablar con nadie, pese a que a muchos los conozco de vista desde hace años. He ligado alguna vez (pocas), pero lo cierto es que no he hecho amigos en el gym.

Hoy me encontraba entusiasmado porque me bajé al Iphone lo nuevo de La Casa Azul y lo tenía en modo Repeat mientras levantaba pesas. 

Los chicos hoy saltarán a la pista (que es como se llama el tema) es lo más para hacer ejercicio, por cierto...

Estaba sumergido en una especie de éxtasis pop cuando se me acercó un chulo bastante guapete con el que nunca en mi vida he intercambiado ni una palabra. Me habló y, aunque yo sólo escuchaba a Guille Milkyway, intuí que me estaba preguntando cuántas series me quedaban en la máquina que estaba ocupando.

- Una!- le respondí.

Y entonces sonrió y me dijo algo más. Puso una cara bastante simpática, pero, claro, con la música a todo trapo en mis orejas, no pude discernir qué me había dicho y tampoco podía quitarme los auriculares porque estaba levantando peso en ese momento. Podría haberlo hecho treinta segundos más tarde cuando terminé el ejercicio. Puede que incluso hubiera dado pie para iniciar una conversación.

Pero no, eso sería algo así como hacer bien las cosas, así que en lugar de eso, me dediqué a ignorarle, me levanté y cambié de máquina sin ni siquiera mirarle.

Me dí cuenta en seguida que, seguramente, ese gesto había quedado bastante antipático, pero ya era tarde. No sabía por qué lo había hecho, pero lo que era seguro era que acababa de cagarla con uno de los chicos más guapos del gimnasio.

Al menos, no me tropecé...

Cuando llegué a Proudville, reproduje en ARMENCHU el vídeo mental de la escena en cuestión y ejecuté una app que me había bajado del Iproud Store que lee los labios. Me ayudaría a averiguar qué me había dicho ese chico. 

El programa ofreció varias posibilidades. Pudo haberme dicho "Perfecto, gracias, espero". La otra opción es "Proudy, si no fuera porque no ingiero carne a partir de las 18:00 horas, te comería entero".

Yo me decanto por la segunda opción.

Lo cual, si es así, no deja de ser una putada.
Nunca lo sabremos....

17 noviembre 2011

Llamas a mí!

Si te aproximas a mí, lo notas.

Sólo tienes que acercar la palma de tu mano a unos centímetros de mi piel o hablar conmigo a una distancia corta. 

O abrazarme.

Al principio, de forma suave. Luego, esa sensación te invade. Quizás no seas del todo consciente de lo que ocurre, pero percibes algo cuando nos acercamos.

Mi cuerpo genera calor.
Literalmente.

Da igual la época del año, que sea de día o de noche. Soy un calefactor viviente. Mi piel está siempre encendida.

Siempre.

Jamás de los jamases, pase lo que pase, conecto la calefacción en casa. Me basta con ponerme una sudadera ligera para mantenerme en casa a una temperatura agradable. Dormir conmigo en invierno es cálido y reconfortante. Para estar calentitos en la cama, no es necesario poner un nórdico. El invierno anterior lo pasé por completo durmiendo desnudo, con una sábana y una manta. Sólo es necesario un par de minutos para que mi cuerpo haga subir la temperatura debajo de la mantita.

En la mesa de mi puesto de trabajo, un pequeño ventilador trabaja todo el año para evitar que la calefacción de la oficina unida a mi ya de por sí elevada temperatura corporal, me consuman como un fósforo.

Si esto fuera una serie sobrenatural, seguramente yo sería un licántropo. Si por el contrario fuera una peli de héroes Marvel, sería la Antorcha Humana (salvando la insalvable distancia con Chris Evans, por Dios....).

Sin embargo, todo esto no es fruto de una mutación ni de ningún poder sobrenatural. 

Hay una canción de Los Piratas que lo explica muy bien....